La congelación de las pensiones públicas para el año que viene aún está en el aire

En el caso de que los Presupuestos salgan adelante, miles de jubilados sufrirían la no revalorización pese a haber carecido de los beneficios del 2009

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elisa garcía | madrid
León

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La congelación de las pensiones públicas en el 2011 está en el aire, pese a que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió la medida con ahínco a lo largo del debate del Estado de la nación.

Todo depende del futuro de la Ley de los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio. Si la norma no prospera en su tramitación parlamentaria, los españoles quedarían cubiertos por el mismo proyecto que se aplicó en el 2010, cuyo texto reflejó una revalorización para las pensiones, de al menos, un 1%. Las mínimas desde que el PSOE volvió a La Moncloa han tenido siempre subida especial.

Por otro lado, en el supuesto de que los Presupuestos resulten aprobados habría miles de pensionistas que sin haber disfrutado de los beneficios conseguidos en el 2009, sufrirían la congelación. El colectivo sería el integrado por los jubilados que han accedido y accederán al sistema de la Seguridad Social en el 2010.

Uno de los argumentos esgrimido por el Gobierno para la congelación radica en que el año pasado los pensionistas ganaron poder adquisitivo. Las prestaciones subieron a principio de año un 2% y el aumento real de los precios se quedó en el 0,3% (noviembre), es decir, la capacidad de compra de los jubilados se incrementó un 1,7%. La ampliación del número de pensiones públicas en el 2009 sobre los doce meses precedentes fue bastante baja, según el Boletín de Estadísticas Laborales. El año terminó con tan solo 15.780 prestaciones más. Pero en los seis primeros meses del 2010, el total ha aumentado ya en 58.510 pensiones y son estos importes (salvo los correspondientes a las cuantías más bajas) los que padecerán la congelación, sin haber ganado ese 1,7% de poder adquisitivo

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La congelación de las pensiones para el 2011 nació con el plan de ajuste del Gobierno. El programa también contemplaba la rebaja salarial de los empleados públicos, y otros recortes sociales.