El Gobierno ya no se plantea nuevos recortes para reducir el déficit público
Los ajustes no han pasado factura, asegura el servicio de estudios de BBVA, que ahora apuesta por la continuidad del crecimiento económico en el tercer trimestre
La ministra de Economía y vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado.
Inyección de optimismo. El Gobierno no tiene un plan B de nuevos ajustes económicos como los que se vio forzado a adoptar el pasado mayo por la presión de los mercados y de los socios de la zona euro. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que en recientes ocasiones se declaró dispuesto a realizar «cuantos esfuerzos sean necesarios» en aras de la credibilidad, descartó ayer que el Ejecutivo vaya a acometer «nuevos recortes « para cumplir sus objetivos de consolidación fiscal, porque a día de hoy no se percibe esa necesidad objetiva.
Junto al recorte de los gastos, la otra pieza clave de las cuentas públicas es la evolución de los ingresos, estrechamente vinculada a la evolución de la economía. Los servicios de estudios de las instituciones privadas anuncian estos días una revisión al alza de sus proyecciones, y el Gobierno acaba de recibir un espaldarazo con las proyecciones de BBVA que, si a primeros de junio todavía defendía «una ligera contracción de la actividad en el segundo semestre», apunta ahora que el Producto Interior Bruto puede crecer entre los meses de julio y septiembre entre una y dos décimas con relación a los meses de abril a julio.
«Cuando ya han transcurridos dos meses del segundo trimestre -”argumentan los autores del Observatorio Económico del banco-” no se observan indicios de una recaída significativa del PIB como consecuencia de la subida del IVA, de la reducción de los salarios de los empleados públicos, del recorte de las infraestructuras públicas o de las mayores tensiones en los mercados internacionales». Y recuerdan que la magnitud de los ajustes tampoco ha tenido impacto sobre el empleo. Por todo ello, por la previsible trayectoria del sector exterior y por la mejora de los datos de confianza, tanto de los consumidores como de las empresas, han decidido elevar la previsión de crecimiento para el periodo julio-septiembre.
Mercados. Las primeras pistas de una cierta relajación presupuestaria -”el reparto de 700 millones que engrosaron los planes de infraestructuras-” todavía fueron recibidas con un rechazo de los inversores internacionales. Pero el Ejecutivo ha empezado a dar otros pasos en esta misma dirección, como la libertad de endeudamiento de los ayuntamientos saneados, sin que la prima de riesgo se haya visto afectada. Los costes del endeudamiento ya dejan mayor margen de maniobra.
Por todo ello, Zapatero se permitió, en declaraciones a la cadena SER, anticipar que no será necesario ningún otro recorte para alcanzar el objetivo de reducción del déficit hasta el 3% del PIB en el 2013.