Ahorro de 1.489 millones al recortar la ayuda a la compra de vivienda
Tras varios años de advertencias nunca cumplidas, parece que el Gobierno ha tomado en serio su inveterada declaración de que los incentivos fiscales a la compra de pisos son parte del cáncer del ladrillo que afecta a la economía española. La teoría gubernamental es que esas ventajas no hacen sino disparar el precio de los inmuebles. Por eso ha incluido en el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2011 una serie de reformas ligadas al ámbito inmobiliario entre las que destaca la eliminación de la deducción por inversión en vivienda en la cuota estatal del IRPF. Por eso, y porque este recorte permitirá al Estado ahorrar casi 1.500 millones.
El ajuste sólo afectará de forma plena (desaparecerá por completo la deducción) a lo que el propio Proyecto califica de «rentas altas» que, en este caso, sí están bien definidas y se sitúan en 24.107,2 euros de base imponible o más.