FMI, UE y Banco de España urgen reformas para poder salir de la crisis
Aconsejan mayor flexibilidad laboral y disciplina en el gasto de las autonomías
Los embates de la crisis de la deuda proseguirán para los países que no han concluido sus deberes. El Fondo Monetario Internacional, el gobernador del Banco de España y el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, coincidieron en esta advertencia, dirigida a España y formulada en momentos en que los países europeos considerados periféricos siguen con el alma en vilo ante la posibilidad de que Grecia tenga que declararse en suspensión de pagos y provoque un cataclismo en la zona euro.
El FMI pone el acento en la reforma laboral. España debe profundizar con valentía en los cambios que necesita el mercado de trabajo para volver a crear empleo, aconseja este organismo que sugiere, entre otras medidas, flexibilizar la negociación colectiva, desligar la evolución de los salarios de la trayectoria de los precios y rebajar las indemnizaciones que se pagan por los despidos. Opina la institución que por las rescisiones de contratos se debiera abonar una cuantía equivalente a la media europea. Añade que las retribuciones de los trabajadores han tomar como referencia la productividad, porque relacionarlas con los precios resulta «especialmente dañino en tiempos de elevado desempleo» y concluye que, si bien el decreto del 10 de junio tiene aspectos prometedores, los expertos aconsejan acometer una reforma «más radical» si se comprueba que su aplicación no surte efectos.
Calcados de las recomendaciones del Fondo Monetario fueron los consejos del gobernador del Banco de España en sede parlamentaria. Al presentar al Congreso su informe anual, Miguel Fernández Ordóñez admitió que «el giro» que el Gobierno imprimió a sus políticas económicas el 9 de mayo del 2010, cuando emprendió los ajustes, nos libró de un rescate, pero añadió que «la historia no ha concluido».
«Hay que bajar la prima de riesgo porque con un diferencial de 240 puntos no podemos financiarnos», declaró. Los portavoces de las fuerzas políticas le reprocharon su beligerancia en pro del control del déficit de las autonomías, o de las reformas del mercado de trabajo, junto a la benevolencia con la que, en su opinión, evalúa la marcha de la reestructuración financiera, bajo su directa responsabilidad, y es la principal causante de que empresas y familias no accedan al crédito. Ordóñez dijoi que todo está relacionado.
El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, Joaquín Almunia pidió que las comunidades, algunas de las cuales se encuentran muy por encima del déficit compatible con los objetivos, adopten las medidas necesarias para reconducir sus cuentas. «España debe alejarse velozmente del epicentro de la crisis griega», dijo tras admitir que «es muy duro asimilar las consecuencias de los ajustes».