El Santander hace un guiño al 15-M y da tregua a los hipotecados en apuros
La entidad ofrece pagar sólo los intereses y no el capital durante tres años
El consejero delegado del Banco Santander, durante la presentación de los resultados .
Acción, reacción. El Banco Santander, centro de la diana de muchas de las críticas del movimiento 15-M, da un paso al frente para lanzar un evidente guiño de complicidad a los -˜indignados-™. La entidad rebajará las cuotas de las hipotecas de aquellos de sus clientes que atraviesen un mal momento y sufran un empeoramiento severo de sus condiciones económicas. ¿Cómo? A través de una moratoria de tres años sobre el capital principal de los créditos (sólo se pagan intereses) lo que, en la práctica según el banco, supondrá recortar casi a la mitad las letras mensuales.
El anuncio llega el mismo día en que el grupo presentaba sus resultados del primer semestre, en el que el beneficio neto se quedó en 3.501 millones, un 21% menos que un año atrás. Buena parte de esa caída se debe a una provisión millonaria realizada en su división de Reino Unido. Santander, cuyo negocio en España merma, recibe ya más ganancias de Latinoamérica que de Europa, algo que no había sucedido hasta ahora.
A las claras. El consejero delegado del banco, Alfredo Sáenz, reconoció sin ambages que, ante el aluvión de críticas del 15-M hacia bancos y cajas, la entidad ha pensado en «actuaciones para mejorar esta percepción sobre nuestro comportamiento». Todo un golpe de efecto que busca, sobre todo, recuperar la imagen perdida entre los más jóvenes: los clientes del futuro. El programa, cuyo impacto económico en el balance de la entidad y número de beneficiarios no fue desvelado, comenzará el 1 de agosto, y está destinado a clientes particulares y autónomos con «causas objetivas de problemas económicos» como estar en paro o haber sufrido una caída de ingresos superior al 25%. El principal no amortizado durante el periodo de gracia se abonará en los últimos tres años del crédito. Los clientes podrán también alargar, sin coste añadido ni cambio de condiciones, el plazo de sus contratos. Sáenz puso como ejemplo el caso de una familia con una hipoteca de 125.000 euros a 25 años y que, con un coste financiero del 2,95%, paga hoy una letra de 590 euros. Acogido al nuevo programa de carencia, este deudor pasaría a pagar 307 euros, un 48% menos. La ventaja es superior a, por ejemplo, un alargamiento de cinco años del plazo de vida del crédito, que aportaría -˜sólo-™ una rebaja del 11%.
El giro hacia los -˜indignados-™ no termina aquí. El que es primer banco de la zona euro tiene previsto movilizar durante los próximos dos años becas de 600 euros al mes para 5.000 universitarios.