El rey felicita a Rajoy y anima al nuevo gobernador del Banco de España
Linde desempeñará su cargo durante tres años, hasta los 70, según limita la normativa.
Luis María Linde juró ayer su cargo de gobernador del Banco de España en una comprometida coyuntura del organismo supervisor del sistema financiero español tras el rescate acordado por el Eurogrupo con el Gobierno de Mariano Rajoy el pasado sábado. Desempeñará su cargo durante los próximos tres años, hasta que cumpla los 70, límite impuesto por la normativa vigente.
El acto de toma de posesión del gobernador tuvo lugar en el Palacio de la Zarzuela y al mismo asistieron Rajoy y los ministros de Economía y de Justicia, Luis de Guindos y Alberto Ruiz-Gallardón, respectivamente. La ceremonia contó también con la presencia de la reina. Linde eligió la fórmula de la promesa para comprometer su fidelidad en el puesto, cosa que hizo poniendo su mano derecha sobre un ejemplar de la Constitución. También fue utilizado un ejemplar histórico de la Biblia, que fue propiedad de Carlos IV. Antes del comienzo del acto, el rey felicitó De Guindos y a Rajoy por el pacto alcanzado con el Eurogrupo, que permitirá la financiación de la banca española en apuros.
Retos que superar
Luis María Linde es el sexágesimo gobernador del Banco de España y sustituye a Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que estuvo al frente de la entidad durante seis años y que ha abandonado su responsabilidad un mes antes de cumplir su mandato, muy cuestionado desde el Gobierno, sobre todo tras el escándalo de Bankia. Uno de los retos que tendrá que superar el nuevo responsable será recuperar la credibilidad de una institución cuya actuación ha sido puesta en entredicho al hilo de la crisis bancaria, que ha llevado a la nacionalización del banco que agrupa a siete cajas de ahorro
En un documento enviado al FMI, la institución justifica su lentitud a la hora de atajar la crisis financiera en España, en especial la relacionada con las cajas de ahorro, por la actitud del Gobierno y de las comunidades autónomas y por la regulación existente, argumentos que fueron aceptados por el organismo que dirige Christine Lagarde al admitir que la labor del Banco de España hubo de hacer frente a un proceso muy laborioso antes de tomar decisiones. En el memorando, el organismo supervisor indica que no tuvo instrumentos legales para actuar hasta el 2009, con la creación del Frob, y que el deterioro de la economía ha durado más de lo calculado por todas las instituciones.