De Guindos ve ahora bien el ‘banco malo’, descartado hasta ahora por el Gobierno
De Guindos, antes de su comparecencia en el Congreso.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, compareció por cuarta vez en pocas semanas ante la comisión correspondiente del Congreso, en esta ocasión para explicar la petición de «asistencia financiera» formulada por España a sus socios europeos, con el objetivo de recapitalizar la banca. Los grupos de oposición, aunque le agradecieron esta asiduidad, aprovecharon para reprocharle improvisación y falta de claridad, tras recordar que en la anterior ocasión había negado la procedencia de solicitar apoyo de los fondos europeos.
No fue esta la única diferencia. De Guindos consideró una «alternativa interesante» la creación de una ‘banco malo’, hasta ahora descartada por el Ejecutivo, pero que Bruselas ha sugerido como fórmula adecuada para que los bancos que reciban ayudas públicas separen sus activos problemáticos y puedan dedicarse a la actividad de proporcionar créditos. El Gobierno había apostado por las sociedades inmobiliarias, a través de las cuales todas las entidades financieras podrían gestionar inmuebles y suelo, pero sin sacarlos de su balance.
El ministro de Economía se esforzó, no obstante, por declarar que «nada está decidido». Explicó que, una vez presentada la petición de lo que se negó una vez más a reconocer como ‘rescate’, ahora toca negociar, en paralelo, los términos y las condiciones de la línea de crédito —que serán, dijo, mucho más favorables de las que podría obtener ahora y antes el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria en el mercado—, y los requerimientos que se plantearán al sector financiero. Habrá, en todo caso, unas condiciones para las entidades que pidan recursos, a las que se exigirá presentar un plan de reestructuración acorde con los planteamientos europeos sobre ayudas de estado, y otras para el conjunto, que no concretó.