Portugal sucumbe ante la presión social y da marcha atrás en los recortes
Passos Coelho afirma que estudiarán alternativas a su última propuesta de ajustes.
Imagen de los miles de manifestantes que se agolparon frente a la presidencia de Portugal.
El gobierno portugués ha tenido que dar marcha atrás en la adopción de medidas de austeridad que están provocando una oleada de protestas sin precedente desde que Portugal recibió en mayo del 2011 asistencia financiera.
Reunido durante más de ocho horas, el Consejo de Estado, órgano consultivo convocado por el presidente portugués Anibal Cavaco Silva, anunció en la noche del viernes «la disponibilidad del gobierno a estudiar alternativas» a las últimas medidas de austeridad. El consejo precisó que habrá próximamente conversaciones entre el gobierno, los sindicatos y la patronal del país luso.
El primer ministro de centro-derecha, Pedro Passos Coelho, decidió el 7 de septiembre aumentar el próximo año las cotizaciones sociales de los salarios de los trabajadores, del 11% al 18%, y reducir al mismo tiempo las cotizaciones empresariales, del 23,75% al 18%. El proyecto provocó un alud de críticas y le valió al primer ministro el apodo de «Robin Hood de los ricos».
Mientras estaba reunido el Consejo de Estado, miles de personas acudieron a la presidencia y se mantuvieron allí hasta el final de las conversaciones para mostrar su descontento. Habían sido llamados a través de las redes sociales por un movimiento apolítico que ya convocó hace una semana manifestaciones en las que participaron cientos de miles de personas en las calles de Lisboa y de otras treinta ciudades.
«Cavaco, escucha, el pueblo está en lucha» o «FMI fuera de aquí» fueron algunas de las consignas más coreadas por los manifestantes. El principal sindicato del país, CGTP, anunció una concentración en Lisboa para el próximo 29 de septiembre. Golpeado por una grave crisis económica, Portugal obtuvo en mayo del 2011 una ayuda de 78.000 millones de euros de la Unión Europeo y el Fondo Monetario Internacional, a cambio de un severo programa de reformas y de austeridad.