El Gobierno volverá a subir el recibo de la luz un 3% a partir del 1 de enero
Los consumidores alertan de que aumentará otro tanto por los recargos previstos.
Los aumentos de costes en el sector eléctrico recaen sobre los consumidores. La tarifa de la luz (llamada de último recurso o TUR), a la que están acogidos más de veinte millones de usuarios que tienen una potencia contratada inferior a 10 kilovatios, subirá en torno al 3% a partir del 1 de enero. Pero no es el único incremento que se avecina porque Industria se propone que, desde comienzos de año, los clientes por encima de 3 kilovatios contratados, y 193 kilovatios de consumo mensual, se vean penalizados con recargos que pueden llegar hasta un 8% si sobrepasan en más de un 10% el consumo medio que venían realizando. Por eso las asociaciones de consumidores hablan de un incremento total que puede alcanzar hasta un 9%.
La tarifa eléctrica subió en el año que termina un 7% en abril y otro 4% en julio. Aunque en octubre se recortó en un 2,4%, los usuarios no se vieron favorecidos por este descenso, porque el Impuesto sobre el Valor Añadido se elevó en septiembre del 18% al 21%. Por añadidura, una sentencia del Supremo que daba la razón a las eléctricas les permitió refacturar al alza consumos anteriores, concretamente los realizados desde octubre del 2011. Los usuarios están pagando las diferencias mediante una cuota que se añade a los recibos desde el pasado agosto hasta diciembre.
El aumento directo del 3% previsto para el 1 de enero, el que afecta a todos con independencia del consumo que realicen, es la consecuencia del tirón del 6,9% que ha experimentado el precio de la electricidad que compran las comercializadoras en la subasta que sirve de referencia y que se celebró este viernes. La puja determina la mitad de la variación y el otro 50% lo decide el Gobierno. Esta parte regulada, que abarca costes de las redes de distribución, gastos de transporte, primas a las renovables e intereses de la deuda, se congela. porque, desde algunos sectores, se pretenda dar una imagen «negativa y errónea» de las compañías eléctricas.
Con la idea de enjugar este déficit, o al menos de impedir que siga creciendo, el Gobierno aprobó y el Parlamento acaba de refrendar, una fiscalidad energética que grava a las compañías generadoras con un 7%, y que también se aplica a la producción con gas y carbón.
Carburantes
En el proyecto de ley de reforma eléctrica se introdujo además, durante su tramitación en el Senado, una enmienda que puede suponer un aumento del precio de los carburantes de automoción. El texto supone el fin de la exención del impuesto de hidrocarburos a los biocarburantes que se incorporan en la composición de gasolinas y gasóleos.
Para extender el uso de los biocarburantes, una directiva europea determinó que quedaran al margen de la fiscalidad de los hidrocarburos. Desde comienzos de año, el litro de bioetanol será 40 céntimos más caro, y 30 céntimos el de biodiesel.
Si las petroleras optan por trasladar directamente a precios finales de los carburantes el impacto de estos impuestos, la gasolina podría subir hasta 3,1 céntimos por litro y el gasóleo 4,1 céntimos.