El 97% de la hucha de las pensiones está invertido en deuda pública española
La cuantía del Fondo de Reserva de la Seguridad Social se redujo un 5,7% el 2012.
El 97,46% del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la hucha de las pensiones, está invertido en deuda pública española, según el Informe anual de gestión presentado ayer por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, al Congreso de los Diputados. Eso supone un incremento respecto al año 2011 en que sólo estaba invertido el 90%. En total, de los 63.008 millones de euros (5,93% del PIB) con los que cerró en 2012 la hucha de las pensiones, 62.026 millones de euros están invertidos en activos financieros públicos, de los cuales 58.535 millones en deuda nacional y sólo el 2,54% en deuda alemana, holandesa y francesa (1.528 millones).
En 2007 el reparto entre deuda nacional y deuda extranjera era equitativo, al 50%, de manera que en deuda española estaban invertidos 22.121 millones y en deuda extranjera, 21.685 millones. En 2008 bajó ligeramente, al 45%, el peso de la deuda extranjera y en 2009 sólo representó el 24%. En 2010 y 2011, la inversión en deuda extranjera bajó hasta el 12% y el 10%, respectivamente.
La ministra de Empleo aseguró que «para nada» es «peligroso» que más del 97% del Fondo de Reserva de la Seguridad Social esté invertido en deuda española y que precisamente por ello, la rentabilidad obtenida por el fondo ha sido «tan alta», de un 4,2%, con unos rendimientos de 2.970 millones de euros, según el informe.
El Tesoro Público tiene que ofrecer unos tipos de interés más altos que otros países para colocar las emisiones de deuda porque su calificación por parte de las agencias de rating se ha derrumbado en la crisis, especialmente el año pasado cuando se temía la necesidad de un rescate y la prima de riesgo registró récords históricos. En concreto, Standard & Poor’s la calificó (octubre 2012) con un rating de BBB-, a un paso del bono basura, mientras que Fitch la tiene un escalón más alto, en BBB. Por el contrario, la deuda alemana goza de la máxima calificación, lo que hace que sea considerada la más segura y pueda ofrecer incluso tipos de interés negativos en algunas emisiones. Además, el Tesoro Público tuvo que hacer frente a vencimientos de deuda por importes muy elevados. Además de la Seguridad Social, bancos y empresas españolas incrementaron su inversión en deuda nacional. Para poder comprar más deuda española, el Gobierno modificó los límites del fondo de reserva y elevó del 16% al 35% de la cartera el importe máximo que puede ser invertido en un solo valor (una emisión de bonos a 10 años, por ejemplo). También aumentó del 11% al 12% su participación máxima en el total de deuda del Tesoro en circulación.
La hucha de las pensiones cerró el año pasado con un total de 63.008 millones de euros, el 5,7 % menos que en 2011, después de que el Gobierno autorizara sacar 7.003 millones para garantizar el cobro de las pensiones. La reducción final se ha quedado en algo más de 4.000 millones de euros tras ingresar los rendimientos de 2.970 millones. Fátima Báñez no descartó que este año se vuelva a recurrir al Fondo de Reserva si hay tensiones de liquidez para abonar la paga extra en verano o a final de año.
Por su parte, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, aseguró que la gestión del Fondo de Reserva es «absolutamente transparente» y que «tan legítimo es gobernar con una ley como modificarla si las circunstancias cambian».
La portavoz socialista de Empleo en el Congreso, Concha Gutiérrez, expresó su temor a que el Gobierno siga utilizando «ilegítimamente» el Fondo de Reserva de la Seguridad Social este año como a su juicio ya hizo en 2012 al superar en 4.000 millones de euros la cantidad máxima que podía utilizar.