Unas medidas «profusas», pero ya conocidas con anterioridad
El Gobierno enfatizó en lo «profuso» de su Programa de Reformas. Y extenso es, sin duda, pero sin grandes cambios respecto a lo que conocíamos hace apenas 48 horas. Desde La Moncloa y los ministerios económicos se dio la misma justificación para ello:«hemos tenido que explicar de nuevo reformas que ya habiamos adelantado, porque hemos comprobado que cuando la Comisión Europea las va conociendo mejor aumenta su valoración».
Dicho de otra forma. Aunque el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, sugirió el jueves que esperaba nuevas reformas de España para corregir los desequilibrios macroeconómicos «excesivos» que aún arrastra, desde el Ejecutivo se insistió en que «ellos mismos (la CE) nos han pedido seguir como estamos (en esta línea de las medidas); que continuemos haciendo las mismas cosas y profundicemos en ellas, no que cambiemos». A este respecto, fuentes gubernamentales puntualizaron que «lo raro es que alguien se hubiera llevado una sorpresa» ayer, teniendo en cuenta que «no hemos actuado de forma independiente» sino consultando antes con Bruselas.
El caso es que el anuncio de las regormas se hizo 48 después de que el propio Rajoy asegurase en los pasillos de del Congreso que «no habrá impuestos el viernes». Pero el viernes llegó y el Gobierno aprobó un nuevo incremento impositivo, al que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no calificó como tal, sino como una mera «novedad tributaria». La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría recalcó que «no se van a subir los grandes impuestos, como la Renta y el IVA; es más, en la medida de lo posible, en tiempos venideros procuraremos suavizarlos», reiteró.