Bruselas pone plazo a la reforma laboral y exige revisar pensiones e impuestos
Quiere una vuelta de tuerca en el mercado de trabajo este verano si no se frena el paro.
El canciller federal de Austria, Werner Faymann, y Rajoy, en su reunión de ayer.
La Comisión Europea impuso ayer a España un estricto calendario para que culmine las reformas en los pilares de la economía. Exige que en los próximos doce meses se remate la reforma laboral y se revisen tanto las pensiones como el sistema tributario. El listado de deberes, que será supervisado estrechamente, reclama en paralelo la presentación de un plan de ajustes «detallado» para garantizar el cumplimiento del déficit. Pese a esta petición de mayor concreción y la rigurosidad en los plazos, Bruselas utilizó como incentivo las nuevas metas de gasto.
Como estaba previsto, se aprobó una prórroga de dos años, pero también una senda más holgada que supera en varias décimas los límites fijados por el Gobierno.
Bruselas puso plazos a las directrices de Mariano Rajoy en un extenso acto en el que intervinieron el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y tres de sus comisarios. El responsable de Economía, Olli Rehn, se encargó de entrar al detalle y fijar el rumbo que deberán seguir los Veintisiete hasta mayo del 2014. En el caso de España, su tarea era intensa: debía decidir sobre dos procedimientos que incluyen multas en última instancia. Rechazó la apertura de un expediente por desquilibrios excesivos, que se habría traducido en una tutela expresa de las medidas del Gobierno. En su lugar, optó por una fórmula más discreta, pero que le permite mantener toda la presión sobre Rajoy.
Rehn, que se confesó partidario de «colaborar activamente» con los distintos ejecutivos, apostó por una exhaustiva lista de tareas con plazos concretos. De esta manera, se pretenden evitar los retrasos acumulados con las exigencias realizadas en el 2012. Los nuevos deberes afectan a casi todos los campos de la economía española. Bruselas, sin embargo, se detiene especialmente en las medidas para combatir el desorbitado nivel de desempleo.