Hollande y Merkel piden más coordinación en la Eurozona
Francia y Alemania presentan un plan que someterán al resto.
Hollande estrecha la mano de Merkel tras el encuentro en el palacio de El Elíseo.
Francia y Alemania propusieron ayer a sus socios más coordinación de las políticas europeas, con un presidente del Eurogrupo a tiempo completo, y acelerar el ritmo de movilización de fondos contra la crisis, en particular en el terreno del empleo.
Ante una situación de «parón en el terreno económico (...), el reto es dar más confianza a Europa en esta situación en que el paro alcanza niveles históricos», subrayó el presidente francés, François Hollande, en una comparecencia conjunta ante la prensa en París con la canciller alemana, Angela Merkel.
Hollande y Merkel presentaron una «contribución» que someten al resto de los europeos y en la que proponen, entre otros puntos, «disponer en el plazo más breve posible» de los 6.000 millones de euros consagrados al empleo en el próximo presupuesto europeo para el periodo 2014-2020.
Objetivo
La canciller, que presidirá en Berlín el próximo 3 de julio junto al jefe del Estado francés una reunión con los ministros de Trabajo de la Unión Europea (UE), precisó que el objetivo es emplear esos fondos en los dos próximos años.
Otra de las medidas presentadas por Hollande consiste en «favorecer que las pymes puedan tener acceso al crédito», en particular las de los países donde las condiciones financieras son más difíciles, y para eso se pretende la acción del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para que aporte «liquidez y crédito».
Los dos políticos acordaron diversos elementos sobre la puesta en marcha efectiva de la unión bancaria, como el mecanismo de resolución o sobre el dispositivo de capitalización de los bancos, que contempla, «como último recurso», acudir a la ayuda europea.
Ambos repitieron que hace falta «más coordinación de la política económica», lo que en el terreno institucional quieren que se traduzca en reuniones más frecuentes del Eurogrupo, cuyo presidente deberá estar dedicado «a tiempo completo» a ese puesto, y todo ello bajo la supervisión del Parlamento Europeo.
La jefa del Ejecutivo alemán justificó esas novedades institucionales de la eurozona en «recuperar el retraso» de lo que no se hizo cuando se creó y admitió que «el problema» es que se ha de hacer «en un momento en que atravesamos una crisis».ç
Hollande habló de la voluntad mutua de dar «una dimensión social» a la gobernanza económica y evocó la idea del salario mínimo o los acuerdos de competitividad, que podrían beneficiarse de financiación europea para los países que los adopten.
Para obtener el dinero, indicó —a modo de ejemplo— que se podría obtener de la recaudación del nuevo impuesto sobre las transacciones financieras.
Merkel insistió en que «el saneamiento presupuestario y el crecimiento son las dos caras de la misma moneda» y en que «no hay contradicción».
Y a las preguntas de un posible cambio en su posición para relajar la austeridad y dar más incentivos a la actividad económica, respondió con una negativa.