El miedo a una intervención en Siria hunde las Bolsas
La tensión internacional ahuyentó a los inversores. El miedo a las consecuencias de una escalada de la guerra en Siria, con su impacto en el precio del crudo y el frenazo que pueda representar para las economías de medio mundo provocó en las Bolsas europeas un aluvión de ventas ayer. Los nervios no fueron a más porque los mercados de valores aún mantienen el pulso débil y un volumen negociador contenido en esta recta final de agosto. Atrás quedaron las dudas sobre la retirada de los estímulos en Estados Unidos o por el nuevo episodio de crisis política italiana, sepultadas por una inquietud de gran calado.
En el parqué español, el Ibex-35 cedió el 2,96%, el mayor desplome en dos meses y la cuarta mayor caída del año. Con ello perdió la referencia de los 8.400 puntos al cerrar en 8.394 unidades, un nivel anterior al del rally de pleno verano. La ganancia respecto a comienzos del ejercicio se limita ahora al 2,77%. Fue la pérdida más acusada entre los principales mercados europeos.