Báñez plantea subir las pensiones un 0,25% anual al margen del IPC
Estipula que avalará el mantenimiento del poder adquisitivo en el medio y largo plazo.
La ministra de Empleo, Fátima Báñez.
El Gobierno planteó por fin a los agentes sociales su propuesta de reforma de las pensiones. Primero, plantea abandonar la actualización de las pensiones conforme al IPC y sustituirlo por otro indicador que tenga en cuenta la inflación media, la evolución del número de pensiones, el crecimiento de los ingresos en términos reales, el déficit o superávit del sistema de la Seguridad Social, la tasa de sustitución de las pensiones y la velocidad de ajuste. El resultado que ofrezca este indicador tendrá un suelo y un techo de manera que las pensiones nominales subirán siempre como mínimo un 0,25% y como máximo el IPC más 0,25 puntos porcentuales.
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. aseguró, al término de la reunión, que esta fórmula garantizará el mantenimiento del poder adquisitivo en el medio y largo plazo, pero los sindicatos lo ponen en duda. Ala hora de calcular el porcentaje de subida, la fórmula incorporará la evolución de los diversos elementos a lo largo de once años para mantener el equilibrio del sistema. El Gobierno quiere empezar a aplicarlo ya en 2014, con lo que el indicador incorporaría cuatro años de déficit de la Seguridad Social (de 2010 a 2013) y previsiones negativas también para los años futuros inmediatos, por lo que no es descabellado pensar que la subida de las pensiones el próximo año estaría próxima al suelo y no compensaría la inflación. La segunda reforma que el Gobierno ha puesto sobre la mesa es el factor de sostenibilidad. Este se basa en el factor de equidad intergeneracional propuesto por el Comité de expertos que calcula la pensión inicial que recibe cada nuevo jubilado en función de la esperanza de vida.
El objetivo, según explicó la ministra, es que a iguales contribuciones se reciban iguales prestaciones. Es decir, que, como la esperanza de vida está previsto que aumente, los pensionistas futuros reciban al final de su vida un importe global de pensiones igual al que recibe ahora un jubilado que vive menos años. Báñez lo comparó con lo que ocurre ahora con la jubilación anticipada, donde se reduce la pensión a percibir en un porcentaje calculado en función de los años que se adelanta la jubilación porque se va a cobrar la pensión durante más tiempo.
El Gobierno pretende que el factor de sostenibilidad empiece a aplicarse en 2019. Al tiempo que se inicia el diálogo con los agentes sociales también se hace con los grupos parlamentarios a través de la Comisión del Pacto de Toledo. La fórmula del Gobierno tiene en cuenta la variación quinquenal de la esperanza de vida a los 67 años. Por lo pronto, en el ámbito político, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, anticipó que nunca apoyará una rebaja de las pensiones y reclamó medidas para incrementar los ingresos.