Mariano Rajoy reclama en el G-20 una política económica «más equilibrada»
El ministro de Economía subraya que el país necesita el «viento de cola» de sus socios.
El primer ministro australiano y el presidente se saludan.
Los roles en este G-20 australiano están cambiados. Hoy por hoy es Mariano Rajoy quien exhibe sus logros económicos y reclama a las principales potencias del mundo que actúen para que España pueda seguir creciendo y no se frene la incipiente recuperación. Dos años han pasado desde la complicada cumbre de Los Cabos, México, en la que el país vivía bajo la amenaza de la intervención y pendiente de una prima de riesgo que parecía no tener techo. Ahora el Ejecutivo se siente reforzado. Cree que ha hecho «los deberes» y que la economía ha entrado en un nuevo ciclo.
El crecimiento consecutivo de los cinco últimos trimestres se entiende en el Gobierno como el aval de las reformas estructurales aplicadas. «Hemos pasado de ser una de las rémoras de Europa a ser uno de los países que más crece», comentaba este sábado en los pasillos del G-20 el ministro de Economía, convencido de que la tendencia continuará y de que España ha conseguido marcar la diferencia en una Europa que experimenta un frenazo preocupante.
El modesto 0’2% que ha conseguido remontar la zona euro supone un incremento tan ligero que, a juicio de Luis De Guindos, no se puede hablar de superación de las complicaciones, aunque se haya evitado la entrada en recesión y, consecuentemente, la tercera recaída desde que estalló la crisis internacional en 2008.
Por eso, el Gobierno considera prioritario consolidar la recuperación europea. «Una economía abierta como la española sólo puede crecer si crecen sus principales socios», apuntó Rajoy en la primera sesión de trabajo del G-20. Y el titular de Economía fue más lejos. «Para nosotros -advirtió- sería mucho mejor tener el viento de cola del conjunto de nuestros socios comunitarios que enfrentarnos al viento de cara que tenemos en estos momentos».
La solución pasa, según el Ejecutivo, por una «política más equilibrada». Así lo planteó el presidente ante los líderes internacionales. En el eterno debate acerca de hasta dónde llegar con la austeridad o cuándo aplicar los estímulos, el Gobierno admitió las diferencias «de matices» en el seno del G-20 y se decantó, en palabras de Mariano Rajoy, por una «combinación de políticas, tanto monetaria y cambiaria, como fiscal».
Este asunto será uno de los centrales en la reunión paralela que hoy mantendrán en Brisbane los representantes de la UE con el presidente de EE UU, el mayor defensor de la tesis de que los recortes en el gasto gubernamental no ayudan al crecimiento de las economías frente a la receta de Alemania de salir de la crisis vía recortes del gasto. Además de los presidentes de la Comisión y del Consejo Europeo, asistirán al encuentro con Barack Obama los líderes de España, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia.
Mariano Rajoy tuvo ya este sábado la oportunidad de acercarse a saludar en inglés al dirigente estadounidense que le respondió, según los presentes, en castellano con un «Mariano, ¿qué tal? Te veo mañana».
El presidente ha recibido este fin de semana el reconocimiento de la presidencia de turno del G20. «Gracias por el buen ejemplo que dais al mundo. España tiene una gran historia que contar por el éxito de sus reformas», le felicitó el primer ministro australiano Tony Abbott, según fuentes de La Moncloa.