Hacienda recela de 4,4 millones en divisas para una sociedad de Rato

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j. a. bravo | madrid
León

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Hacienda tiene todavía bastante trabajo por delante para desentrañar el «amplio y complejo» entorno societario que rodea a Rodrigo Rato y su familia, en el que «no existen» una o varias empresas que actúen como ‘holding’ sino más bien lo contrario. Es decir, un «desorden» general que, según la Agencia Tributaria, puede «obedecer» precisamente «a la búsqueda de un determinado fin»: dificultar su seguimiento.

Una de las cosas que más preocupa en la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (Onif) es que el que fuera vicepresidente económico del Gobierno tenga «un elevado tráfico financiero» con países «de riesgo» por ser paraísos fiscales, o «tener severas restricciones en el acceso a la información bancaria». «Lo cual choca -apuntan- con una actividad empresarial y profesional (de Rato) escasamente internacional».

Vínculo societario

Uno de esos vínculos societarios es la firma Guide Bridge Capital, de la que Rato controla al menos el 20%, según su declaración del impuesto sobre el patrimonio aunque la primera no lo menciona. Sí admite, sin embargo, que entre sus consejeros figura Explotaciones Carabaña, propiedad de aquel y que usa para controlar inmuebles por todo el país.

Guide Bridge fue usado por el fondo de inversión estadounidense Texas Pacific Group (TPG) para canalizar parte de sus inversiones en España y Rato, a su vez, aparece como consejero de éste desde 2013. A raíz de esa relación recibieron 4,4 millones de euros en divisas entre febrero de 2013 y octubre de 2014. Fueron ocho pagos -el mayor de 784.000 euros y el menor de 100.000-, siete con origen en Reino Unido (posiblemente las islas del Canal según el fisco) y otro en Luxemburgo.

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En la Onif recelan de la forma en que el ex político pudo tributar esos cobros, sobre todo considerando que la cifra de negocios de Guide Bridge en ese año (436.621 euros) «no recoge el total de percepciones del exterior (2,3 millones en 2013)». Por ello, ven «razonable» que se «verifique» su «calificación» a afectos de tributación en el impuesto de sociedades.