Ex directivos de Caja Madrid y Bankia incriminan a Rato en amañar contratos
El juez escucha las explicaciones poco convincentes del ex ministro y le retira el pasaporte.
Rato, en el interior del coche, al abandonar el juzgado.
Rodrigo Rato habló ayer, por fin -el 22 de julio se negó a hacerlo porque decía desconocer «las bases fácticas» que sustentan las imputaciones en su contra-, ante el juez que investiga cuánto patrimonio ha amasado en los últimos años -Hacienda habla de un «mínimo» de 26,6 millones de euros-, si lo ha hecho de forma irregular y también si ha estado ocultando parte del mismo al fisco. Sus explicaciones, sin embargo, no convencieron al titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano-Artal, ni a la representante de la Fiscalía Anticorrupción en este caso, Elena Lorente, apuntaron fuentes jurídicas.
Por eso la fiscal decidió pedir medidas cautelares contra él y el magistrado las terminó adoptando, aunque no son precisamente de las más severas. El que fuera vicepresidente económico del Gobierno tendrá que entregar su pasaporte en un plazo de cinco días -aunque podrá seguir viajando con su DNI por todos los países de la UE y también Suiza (a la que ha volado varias veces los dos últimos años por «negocios»), por sus acuerdos de libre circulación con los socios europeos- y, asimismo, comparecer una vez al mes en el juzgado; eso sí, un día a su libre elección.
Antes, el ex político metido a financiero -tras dejar el Gobierno dirigió el FMI para luego presidir Caja Madrid y Bankia- declaró durante algo más de tres horas ante ambos. Contestó a casi todas las preguntas que le hicieron, aunque recurrió con frecuencia a las evasivas y eludió entrar en muchos detalles, según las fuentes consultadas. Entre las principales cuestiones, negó con firmeza haber recibido comisiones o intercedido a favor de empresas concretas desde su sillón presidencial.
Se le interrogó en concreto por los contratos adjudicados al grupo Publicis por valor de 56,2 millones de euros durante su mandato en Bankia (2010-2012). Los indicios recabados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apuntan que, al menos dos de ellos, habrían sido presuntamente amañados y que el empresario mexicano Alberto Portuondo habría recibido una comisión del 30% respecto a los beneficios.
En total, ingresó dos millones de Publicis, de los que luego derivó 835.000 euros a Rato a través de Kradonara, una empresa instrumental controlada por el ex político y clave en todo su entramado societario.
Rato intentó hacer ver que la relación «empresarial» con Portuondo venía de «hace años» y en ella no le hizo favores como presidente de Bankia. Sin embargo, según fuentes jurídicas, una decena de ex cargos de distinto nivel del banco y Caja Madrid sostienen lo contrario.
El juez ha citado entre hoy y mañana a esos ex empleados como testigos -en total, son 16 personas las que declararán en el juzgado-, a petición de la fiscal.
Rato, no obstante, insistió ayer en declaraciones a EFE en que no participó «ni influí de ninguna manera» en los contratos de publicidad de Bankia.