Bruselas exige más ajustes y no fiarse de los 6.000 millones de Sociedades
La CE dará un año más a España pero pide al menos 8.000 millones de esfuerzo estructural.
A. Lorente | Bruselas
La secular batalla del déficit que sigue librando España se adentra en la recta final jalonada de filtraciones interesadas con un nexo común: ajustes. Y no se trata de sufrir un tirón de orejas dentro del procedimiento por déficit excesivo, ahora, esto va en serio porque el país se enfrenta a una multa de hasta 2.000 millones y la congelación temporal de fondos estructurales. Todo puede quedar en un mal sueño y limitar el impacto al estigma político de ser el primer Estado miembro en sufrir este proceso sancionador, que no es poco.
¿Qué está pidiendo Bruselas para evitarlo? Ajustes, recortes, subidas de impuestos… «Que las cuentas de España sean sostenibles, que se tomen medidas creíbles. El cómo hacerlo es cuestión de cada Gobierno», recalcan fuentes comunitarias a este periódico. ¿Basta con el apaño fiscal del Impuesto de Sociedades para que las multinacionales adelanten 6.000 millones? «Sí y no», insisten estos medios. Está bien, pero la Comisión quiere medidas estructurales para no depender del ciclo económico. En mayo las cifró en 8.000 millones hasta 2017.
La biblia comunitaria
Con el permiso del paro, el déficit es el principal talón de Aquiles español. El déficit es el resultado de una simple suma: cuánto ingresas y cuánto gastas. Matemáticas. Y España, en 2015, cerró con el 5,1% del PIB, lo que supone gastar 51.000 millones de lo que fue capaz de recaudar. El Pacto de Estabilidad y Crecimiento, la biblia comunitaria, cifra el 3% como límite máximo. El problema, además, es que España tiene uno de los desfases más elevados del euro.
Para llegar a ese 3%, la Comisión ha establecido varias sendas que de forma reiterada han sido incumplidas. Rodríguez Zapatero tuvo la suya en 2009 y Mariano Rajoy ha tenido de momento dos: 2012 y 2013. La tercera está al caer y se aprobará en cuestión de semanas. Visto que en 2016 es imposible alcanzar el 2,8% proyectado, todo se retrasará a 2017. Lo que ahora se está negociando son los detalles y ya se sabe que el diablo, siempre está en la letra pequeña.