España se salva ‘in extremis’ de una multa histórica gracias a Alemania
Bruselas pide a cambio un ajuste de 15.000 millones en 2017 que debe presentarse en octubre.
Luis de Guindos, ayer, en declaraciones a los medios. J.P.GANDUL
A. Lorente | Bruselas
El martes todo se daba por perdido y sólo se hablaba de salvar los muebles con una sanción simbólica de 100 ó 200 millones. Pero lo que nadie esperaba (y nadie es nadie) ocurrió. No habrá multa de 2.000 millones (0,2% del PIB) y se logra, además, una prórroga de dos años en lugar de uno para bajar el déficit del 3% en 2018. La Comisión, esgrimiendo su ‘leitmovit’ de «somos la Comisión más política de la historia» y tras la mediación del Gobierno alemán, decidió indultar a una España en funciones que sigue entre la espada y la pared. La presión continúa ya que la nueva senda fiscal fijada establece un ajuste de 15.000 millones para bajar el déficit del 4,6% al 3,1% en 2017. El futuro Ejecutivo, si algún día lo hay, ya sabe cuáles son sus deberes y tiene de plazo hasta el 15 de octubre para ponerlos negro sobre blanco. Y ahora, el ultimátum es de verdad.
Fue una mañana de locos en la sede del Ejecutivo comunitario, donde los teléfonos de los corresponsales comunitarios echaban hubo para saber qué estaba pasando en el Colegio de Comisarios. 100, 200, 500 millones... Sólo faltaba poner una cifra a la primera multa que iba a sufrir una país en la historia del euro por incumplir los objetivos fiscales. Pero no. «Cancelada».
España se libraba el estigma, de ser junto a Portugal en el conejillo de indias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) después de que haya sido vulnerado en 165 ocasiones desde 1999, sobre todo por Francia. La última baza del Ecofin «Fue un debate muy duro, pero al final la decisión se tomó por consenso», explicaron fuentes conocedoras de la reunión. Y pese a lo dicho en las últimas horas, España debería dar las gracias a tres hombres: al presidente, Jean-Claude Juncker, al comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, y atención, al ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, que según varias fuentes realizó un par de llamadas a Bruselas para pedir clemencia al vicepresidente del Euro, Valdis Dombrovskis, o a los comisarios de los países más duros como Finlandia, Austria o... ¡Alemania!
Lo que queda
No hay que olvidar que la decisión debe ser ratificada en el plazo de diez días por el consejo de ministros de Finanzas de la UE (Ecofin) y como dijo el domingo el ministro español en funciones, Luis de Guindos, Alemania, Francia e Italia no querían multas, por lo que podría darse el caso de que la Comisión propusiera una multa y luego el Ecofin la tumbase si Madrid o Lisboa decidían plantar batalla y sumaban una mayoría cualificada suficiente.
De Guindos es, precisamente, una de las personas que más se jugaba en la decisión de ayer ya que llevaba meses jurando que no iba a haber multa. No sólo eso. En su última visita a Bruselas incorporó la coletilla de «cada día que pasa, estoy más convencido de ello». Se la jugó y a diferencia de lo ocurrido con la Presidencia del Eurogrupo, esta vez ganó.