Fabricantes chinos se convierten en la vanguardia del ‘hogar inteligente’
zigor aldama | shangai
«Una lavadora inteligente no es la que tiene mil programas. Ni siquiera la que se puede controlar con una aplicación en el ‘smartphone’. No, una lavadora inteligente es la que sólo tiene un botón: el usuario mete la ropa, aprieta ese botón, y la máquina sabe qué tiene que hacer». Zachary Hu, vicepresidente de Investigación y Desarrollo de Midea, uno de los principales fabricantes chinos de electrodomésticos, lo tiene muy claro.
Básicamente, el ejemplo de la lavadora es extrapolable al resto de electrodomésticos que servirán para hacer realidad el hogar inteligente. Por eso, en un futuro no tan lejano, nuestras casas estarán llenas de todo tipo de sensores. El problema está en la falta de un lenguaje estándar para todos los aparatos. Cada marca tiene su propia plataforma, de forma que las máquinas son incapaces de comunicarse entre sí.
De forma paralela, también está teniendo éxito el ecosistema que ha ideado Xiaomi en su particular construcción de una vida ‘smart’. «Hemos decidido ir sumando aparatos inteligentes que no son convencionales, sino que tienen un gran potencial innovador, y más adelante añadiremos otros, como un aire acondicionado o una nevera», explica el cofundador de la marca, Wang Chan. Xiaomi no los fabrica directamente, sino que coopera con empresas que son las que diseñan, desarrollan, y manufacturan el producto.