España lidera el crecimiento de la zona euro con un avance del 0,7%
Sólo Eslovaquia superó este ritmo con una cifra del 0,9%, según los datos de Eurostat.
Uno de los paneles de la Bolsa de Madrid, que refleja el movimiento de las operaciones. F. ALVARADO
david valera | madrid
España hace tiempo que abandonó el furgón de cola del crecimiento de la zona euro para instalarse en los puestos de cabeza. Tanto es así que en el segundo trimestre del año fue el segundo país que más creció de la región con un avance del 0,7% del PIB en tasa trimestral. Sólo la pequeña Eslovaquia fue capaz de superar ese ritmo con un crecimiento del 0,9%, según datos de Eurostat publicados este viernes. A nivel de la UE ocupa el quinto puesto. España sortea así la incertidumbre política instalada desde hace meses y también las dudas por la ralentización de la economía mundial, agravada por el brexit , con un impacto mínimo. Así, aunque el avance entre abril y junio fue una décima inferior al registrado en el primer trimestre —una desaceleración que también se traslada al empleo— lo cierto es que el incremento de la economía todavía es el doble que la media de los países de la moneda única (0,3%). Es decir, España se mantiene como locomotora de la zona euro.
La velocidad de crucero de la que presume el Gobierno en funciones sigue su curso impulsada por los vientos de cola externos como los bajos precios del petróleo y la política expansiva del BCE, que facilita la financiación de España y permitirá un ahorro en intereses, según adelantó el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, de hasta 3.500 millones este ejercicio. Además, la recuperación de la demanda interna y el consumo de los hogares apuntalan la recuperación a nivel interno, donde el sector exterior también se comporta bien. De esta forma, el crecimiento en tasa anual (en relación al mismo periodo del año pasado) fue del 3,2% entre abril y junio, la tasa más alta sólo por detrás de Eslovaquia (3,7%).
Previsión prudente
La previsión actual del Ejecutivo es de un avance del 2,9% en 2016, una estimación «prudente», según explicó De Guindos. La estimación de todos los organismos internacionales van en esa misma línea y vaticinan un crecimiento muy superior a la media de la zona euro.
Sin embargo, todos advierten de una significativa desaceleración en 2017 como consecuencia de un mayor impacto del brexit y de los ajustes necesarios para cumplir con la senda de déficit que pueden repercutir en un menor crecimiento de la demanda interna.
De momento, España es el país que más eleva su PIB de las grandes economías de la zona euro, lo que también pone de relevancia la atonía de la región, incapaz de acelerar su crecimiento. Alemania, Francia e Italia no sólo crecen menos que España, sino que además han sufrido un significativo retroceso en el segundo trimestre. En concreto, la economía germana avanzó un 0,4%, lo que supone tres décimas menos que el incremento registrado entre enero y marzo. Sin embargo, el dato fue superior a lo estimado por los expertos gracias a la fortaleza de las exportaciones. En tasa anual el PIB en el segundo trimestre sólo disminuyó una décima hasta el 1,7%.