El consejero delegado de Caixabank pide estabilidad en la normativa bancaria
Gortázar afirma en el Foro Nueva Economía que los ingresos no acaban de recuperarse.
El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, en el Foro de la Nueva Economía. MARISCAL
dl | redacción
El consejero delegado de Caixabank, Gonzalo Gortázar, participó ayer en el Foro de la Nueva Economía.
Durante su intervención en el citado foro recalcó que para el sector financiero la recuperación económica presenta dos caras diferenciadas, por un lado que la morosidad sigue cayendo desde el punto máximo alcanzado en diciembre de 2013 (13,6%) y sin embargo los ingresos no se recuperan, especialmente impactados por los bajos diferenciales y los menores volúmenes.
La crisis económica y financiera ha afectado significativamente la normativa bancaria. Tras la crisis financiera mundial era muy necesario cambiar las reglas del juego. Después de ocho años, recalcó, sería deseable un periodo de cierta estabilidad regulatoria que reduzca incertidumbres y promueva una simplificación del marco vigente.
Además de la necesidad de adaptarse a la transformación digital, en su opinión las entidades financieras presentan tres grandes desafíos, que son la regulación, rentabilidad y reputación.
Caixabank apuesta por una estrategia de vinculación de los clientes. En este sentido cree que es posible ser rentable en este entorno debido a la escala y a la digitalización de los servicios de la entidad, que ayudan a mejorar la productividad, y a la amplia oferta de productos y servicios.
El consejero delegado manifestó que la sociedad necesita entidades financieras sanas, respetables y en las que pueda confiar. Sin el saneamiento del sistema financiero no habría habido recuperación económica.
Con 14 millones de clientes y 8 billones de transacciones al año, Caixabank cumple una función clave para la sociedad mediante la manera en cómo desarrolla la actividad financiera y la contribución a la Obra Social.
Gortázar dijo que Caixabank es un banco con vocación social. Por ello prioriza la inclusión financiera (dispone de la mayor cobertura geográfica del país, y está presente en el 93% de municipios de más de 5.000 habitantes), el fomento del ahorro y la previsión (4,3 millones de clientes asegurados), las políticas activas de ayuda a problemas sociales mediante el crédito y vivienda (490.000 acciones de reestructuración, 22.000 daciones en pago y 33.000 viviendas alquiladas).
La Fundación Bancaria La Caixa, que gestiona de forma directa la Obra Social y agrupa en Criteriacaixa todas las participaciones accionariales de Grupo La Caixa, incluida Caixabank, ha mantenido durante toda la crisis un presupuesto de 500 millones de euros, el mayor presupuesto social de una entidad financiera a nivel mundial.
En el ámbito social destacan los 60.000 niños atendidos en el programa de pobreza infantil sólo en 2015.