El parque de viviendas español está entre los diez más viejos de la UE
El 54% de los 25,2 millones de inmuebles censados por el INE se construyeron antes de 1980.
Vista del casco antiguo de León desde el campanario de la iglesia del Mercado. RAMIRO
j.a. bravo | madrid
Los años no pasan en balde. Y para buena muestra los datos del parque de viviendas español, que está entre los 10 más viejos de toda la Unión Europea. Las cifras no dejan lugar a dudas: una de cada dos casas (en concreto, el 54% de los 25,2 millones censadas por el INE) se construyó antes de 1980. Mucho ha llovido desde entonces pero según los expertos España sigue suspendiendo en esa materia. Hasta el punto de que, por ejemplo, Cataluña es la única comunidad autónoma que cuenta hoy en día con una estrategia concreta para la rehabilitación de edificios. Y eso pese a existir desde hace casi un lustro una normativa europea al respecto y una Estrategia Nacional desde el Ministerio de Fomento.
Así se constata en un informe exhaustivo realizado por el llamado Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación (GTR), del que forman parte arquitectos, profesores de universidad y especialistas en urbanismo coordinados por el Green Building Council España y la Fundación Conama. Una de sus principales conclusiones es tan relevante como en parte alarmante: el 16,2% del total de edificios construidos en el país antes de 1980 se encuentra en una situación de conservación mala, agrupando en esta categoría a aquellos que se identifican como «en estado ruinoso, malo o deficiente». Más aún, prácticamente ocho de cada 10 (el 79%) no se considerarían accesibles conforme a la legislación vigente hoy en día.
Claro que un análisis más detallado arroja diferencias «significativas» a nivel regional. Andalucía, Cataluña, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Madrid suman el 64% de esas casas ‘ochenteras’. Sin embargo, llama la atención que mientras Madrid supone el 13,7% de la población nacional, sus viviendas con más de 36 años de antigüedad (es decir, las anteriores a 1980) solo llegan al 5,7%. Algo parecido ocurre en Cataluña (el 16,1% de personas frente al 12,1% de inmuebles antiguos), mientras que ocurre justo lo contrario en Andalucía (17,9% habitantes y 20,7% casas viejas) y Galicia (5,9% y 8,1%, respectivamente), por poner otro ejemplo.
No obstante, la comunidad con un parque inmobiliario más vetusto es el País Vasco, donde casi el 69% de sus viviendas se levantaron antes de la década de los 80, seguida de Cataluña (61,7%), Aragón (58,4%), Madrid (58,2%), Asturias (57,4%) y Baleares (56%), junto a Castilla y León (54,7%). Las siete se encuentran por encima del promedio nacional (54,1%), mientras que los territorios con menos casas viejas serían Canarias (46,9%), Castilla-La Mancha (47,3%), Andalucía (47,7%), Cantabria (49,7%) y Galicia (49,9%).
Esa disparidad no parece a priori directamente vinculada al nivel de renta en cada región —seis de las siete comunidades con mayor porcentaje de domicilios anteriores a 1980 superan la renta media nacional y Baleares casi la iguala— ni tampoco a la tasa de riesgo de pobreza —tres de las cinco autonomías con menos inmuebles viejos superan con creces el promedio del país—. No obstante, considerando que el 21% de los hogares españoles (12,1 millones de personas según el INE) se encuentra en graves dificultades económicas (descontados sus gastos en energía y vivienda, estaban por debajo de la renta mínima de inserción más elevada del país, la vasca), parece claro que la rehabilitación de la casa no es su prioridad.