La creación de empleo se va a ralentizar a la mitad en tres años
El Banco de España estima que el paro baje hasta el 15% en 2019, frente al 13,8% del Gobierno.
d. valera | madrid
La desaceleración económica que empezará a vivir España a partir del próximo año -algo en lo que coinciden Gobierno e instituciones nacionales e internacionales- tendrá como una de sus principales víctimas la evolución del mercado laboral. De hecho, el ritmo de creación de empleo se reducirá casi a la mitad en tres años al pasar del 3% previsto en 2016 al 1,7% en 2019, según la actualización del cuadro macroeconómico del Banco de España publicado ayer. De hecho, esta proyección es más pesimista que la realizada por el Ejecutivo hace unos días y que contemplaba que esta variable sólo se moderaría hasta el 2,3% en 2019.
«El ritmo de creación de puestos de trabajo será también inferior al del último bienio», recoge en su informe el organismo dirigido Luis María Linde. De hecho, la pérdida de fuerza en el empleo puede afectar al objetivo del Gobierno de alcanzar los 20 millones de ocupados previos a la crisis en 2019. Así figuraba en las previsiones del Ejecutivo, que implicaba crear 1,3 millones de puestos de trabajo en tres años.
Esta moderación también tendrá su correspondencia en la evolución del desempleo, que se reducirá de forma más lenta que la prevista por el Gobierno. En concreto, el Banco de España prevé que la tasa de paro el próximo año se situará en el 17,7% y en 2018 caerá al 16,3% y en 2019 bajará hasta el 15%. Esto supone 1,2 puntos porcentuales menos que la proyección del Ejecutivo (13,8%).
Las cifras del organismo supervisor van más en la línea de cautela expresadas el pasado martes por Asempleo -la patronal de las Empresas de Trabajo Temporal- que advirtió de la existencia de un paro estructural del 16%. Es decir, que a partir de esa cifra (se espera alcanzar en algún momento de 2018) la disminución sería más complicada a menos que se introduzcan cambios en la legislación laboral para flexibilizar más el mercado. Es más, ya vaticinó que en el próximo año se generarán 130.000 nuevos empleos menos que en 2016.
Por otra parte, las previsiones del Banco de España dan un respiro al Gobierno respecto al PIB a corto plazo al estimar que este año avanzará un 3,2% (una décima más que la anterior proyección) y se moderará al 2,5% en 2017, en ambos casos en línea con la proyección del Gobierno. En este sentido, el documento reconoce que la economía española ha mostrado una «notable fortaleza» en los últimos trimestres, apoyada en la reducción de los desequilibrios macroeconómicos acumulados en la anterior fase de expansión y durante la crisis.