La presión fiscal al trabajo supera la media de la Ocde
En 2016 se situó en el 39,5% frente al 36% de la organización.
D. Valera | mADRID
La carga fiscal que soportan los salarios en España es superior a la media de la Ocde a pesar de las últimas rebajas de impuestos. Así, en 2016 se situó en el 36% sumando tanto el IRPF como las cotizaciones sociales del empleado y de la empresa y en el supuesto de trabajadores solteros sin hijos. Sin embargo, la media de la Ocde se quedó en el 39,5%, según datos proporcionados este martes por el organismo que aglutina a las economías más desarrolladas del mundo.
Esta diferencia de 3,5 puntos se mantiene respecto a la registrada en el año anterior, aunque ha disminuido desde los peores momentos de la crisis. De esta forma, España es el decimoquinto país de la Ocde con una presión fiscal sobre el trabajo más elevada. Además, si se compara con 2015 la carga se ha incrementado levemente una décima, mientras que la media de los países desarrollados disminuyó en la misma proporción.
Este comportamiento plano se debe a que el año pasado en España no se produjeron cambios tributarios respecto a las figuras que gravan las rentas. Algo que sí ocurrió en 2015 con la rebaja del IRPF que se concentró en ese ejercicio -en principio se contemplaron dos fases- y permitió disminuir este porcentaje de carga impositiva desde el máximo del 40,7% registrado en 2014 al 39,4% del siguiente curso. Pese a la rebaja fiscal del Gobierno, que tuvo un impacto de 9.300 millones en el IRPF y fue superior a la estimada por Hacienda, la carga sobre los trabajadores sigue por encima del nivel precrisis. En 2008 se situó en el 38% y se elevó de forma paulatina en los siguientes ejercicios debido al alza del IRPF ejecutado durante esos años para compensar el desplome de los ingresos y poder reducir el déficit público.
Cuña fiscal
De hecho, el informe pone de manifiesto que en España, la denominada cuña fiscal para el trabajador individual promedio, aumentó 0,9 puntos porcentuales en el periodo 2000-2016 al pasar del 38,6% al 39,5%. En ese tiempo la media en la OCDE disminuyó en un punto porcentual del 37% al 36%.
Sin embargo, si se compara la tasa de España con la de otros países del entorno la presión es significativamente menos intensa. Así, la carga más elevada que soportan los salarios se da en Bélgica (54%). Pero también países como Alemania (49,4%), Francia (48,1%) o Italia (47,8%) soportan presiones más elevadas. Por contra, en EE UU (31,7%), Reino Unido (30,8%) o Suiza (21,8%) se encuentran en los niveles más bajos, aunque es Chile el país en el que la carga fiscal sobre el trabajo es más baja (7%).
La carga impositiva para un trabajador con hijos puede ser menor que para un empleado con los mismos ingresos sin descendientes, ya que muchos países de la Ocde proporcionan beneficios a las familias con hijos a través de deducciones o exenciones. Para este supuesto en España la presión sobre el salario se reduce seis puntos hasta el 33,8%. Sin embargo, es un descenso inferior al de la media de la Ocde y que casi alcanza diez puntos hasta dejar la carga fiscal en el 26,6%.