Montoro retrasa la rebaja del IRPF para usarla como arma electoral
El ministro, que no dimitirá por la amnistía, dice que siempre se hace al final de la legislatura.
Montoro, ayer, durante su intervención en un desayuno informativo. JJGUILLEN
Lucía Palacios | Madrid
Que las bajadas de impuestos son un arma electoral utilizado por el Gobierno de turno es de sobra conocido, pero serán contadas las ocasiones en las que los propios políticos así lo admiten. Ayer, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, lo reconoció sin tapujos al descartar hacerlo el próximo año, pero al mismo tiempo abrió las puertas a que sea a final de legislatura, es decir, en unas fechas más próximas a los comicios generales —previstos para 2020—. Así, dejó claro durante su intervención en un foro organizado por Cinco Días que para 2018 no hay «margen» para aplicar las reducciones de IRPF, pero matizó que todavía sería el segundo año de legislatura y quedarían dos más. «Tenemos que tener zanahorias para la negociación, porque, si no, ¿qué vendemos?», explicó con meridiana transparencia, para recordar que «las bajadas de impuestos siempre se han hecho a final de la legislatura».
De cualquier modo, se jactó de que nunca se había tenido un impuesto de sociedades como el de ahora (con un tipo del 25%) ni tampoco un IRPF como el actual, con tipos que van desde el 19% hasta un tramo máximo del 45%. «Llevamos el impulso de la reducción de 2015 y 2016», apuntó, que cuantificó en que han supuesto 12.300 millones de reducción, «algo que no se había producido nunca en España».
Ésta fue una de las promesas que Mariano Rajoy utilizó durante la pasada campaña electoral e incluso que posteriormente pactó con Ciudadanos en su investidura: rebajar el IRPF hasta dejarlo entre el 18% y el 43,5% si se reduce el déficit del 3%, algo que se conseguirá en 2018 si se cumplen los pronósticos. Sin embargo, Montoro lo ha retrasado al menos a 2019.