Santander y sindicatos evitarán salidas traumáticas al reestructurar la plantilla
La entidad confirma que tendrá que hacer ajustes tras la integración del Popular.
J. M. C. | Madrid
Los representantes de los trabajadores y los responsables del Banco Santander —en el que ya se incluyen los del adquirido Popular, desde el pasado mes de junio— coinciden en el diagnóstico anunciado para calmar a los afectados por el nuevo recorte de plantilla que llevará a cabo el grupo próximamente. Ambas partes quieren evitar despidos, entendidos como salidas forzosas, y apuestan por otras fórmulas que se adapten a las necesidades de cada empleado: jubilaciones anticipadas, bajas incentivadas y traslados a otras filiales ajenas a la matriz.
Ese fue el consenso expresado ayer por sindicatos y empresa tras la primera reunión mantenida para definir la reducción de plantilla que el Santander ya anticipó nada más hacerse con el Popular. En sus cuentas incluyó un gasto de 200 millones en ajustes por definir, de los que podrían salir los despidos, así como la generación de 500 millones en sinergias por la integración de una entidad en la otra. Aunque algunas fuentes indican que el resultado podría derivar en unas 1.500 salidas de una plantilla de 7.000 en los servicios centrales, que es donde exclusivamente se va a actuar, ninguna de las partes quiso confirmar esa cifra. Porque en el caso de la reestructuración de sucursales, esta se llevará a cabo a medio plazo, posiblemente cuando Popular se integre definitivamente, ya sin personalidad jurídica, en el Santander, algo previsto para 2019.
El banco quiso dejar claro este viernes que apuesta por que las salidas que se produzcan ahora se realicen «en buenas condiciones», siempre con el acuerdo de los sindicatos y con la posibilidad de llevar cabo medidas de movilidad interna que minimicen los efectos. Además, se contratará a una empresa de recolocación que, en anteriores ocasiones, facilitó la ocupación del 80% de los que salieron del grupo.
En los sindicatos, liderados por Comisiones Obreras, confían en que se habiliten todo tipo de fórmulas para evitar los despidos forzosos.