La mayoría de los países europeos apuesta por el peaje en las autopistas
El ministro de Fomento ve necesario reflexionar sobre la viabilidad de este sistema.
Cabinas del peaje de la autopista que une León con Asturias. DANIEL
efe | madrid
El anuncio del Ministerio de Fomento de eliminar los peajes de las autopistas una vez que expire su concesión ha abierto un debate sobre el modelo de financiación de las vías de alta capacidad que, en la gran mayoría de los países europeos de nuestro entorno, incorporan también sistemas de pago.
Esta medida afectará en primer lugar a la autopista AP-1 que une Burgos y Armiñón y cuya concesión finaliza el próximo 30 de noviembre. Le seguirá la AP-7 entre Alicante y Tarragona y la AP-4 que conecta Sevilla y Cádiz, en diciembre de 2019.
Aunque el nuevo titular de Fomento, José Luis Ábalos, ha reconocido esta misma semana que «gratis, gratis no hay nada», ya ha avanzado la necesidad de reflexionar sobre la viabilidad y la sostenibilidad de la red pública de autopistas de peaje, que en los cinco primeros meses del año ha incrementado su tráfico un 2% hasta contabilizar una intensidad media diaria de 17.402 vehículos.
UGT ya ha advertido sobre el futuro de los 1.300 trabajadores asociados a estas vías, mientras que el presidente de Seopan, la patronal de grandes constructoras y concesionarias, Julián Núñez, ha lamentado que el nuevo Gobierno vaya en una dirección contraria a la del resto de Europa.
Pero, ¿cómo funcionan las autopistas de peaje en otros países? En Francia, la red nacional de autopistas y carreteras de alta capacidad gratuitas asciende a 12.000 kilómetros, mientras que las autopistas de pago suman 9.000 kilómetros, según fuentes del Ministerio de Transición Ecológica. Las autopistas de peaje son propiedad del Estado, aunque son las empresas privadas las que se encargan de su construcción, mantenimiento y explotación, como en España.
En Italia la mayoría de las autopistas y autovías son de peaje y están gestionadas por empresas privadas. En Alemania se introdujo formalmente el peaje para las autopistas nacionales en 2016, aunque el cobro real sólo empezará a realizarse cuando esté a punto la infraestructura necesaria.