El Gobierno italiano trata de salvar Alitalia por enésima vez
laura serrano-conde | roma
El futuro de la aerolínea italiana, Alitalia, sumida en una grave crisis desde hace años, está congelado después de que el nuevo Gobierno haya propuesto salvarla por enésima vez, una iniciativa que según los expertos penalizaría a los contribuyentes.
El nuevo Ejecutivo, formado por el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, quiere que Alitalia -controlada por una administración concursal desde mayo de 2017- siga siendo italiana.
Así lo ha defendido esta semana el ministro de Infraestructuras y Transportes, Danilo Toninelli, sin entrar en detalle sobre cómo pretende conseguirlo.
Los dos partidos llevan en su programa político una referencia muy vaga sobre la compañía que deja entrever su intención de salvarla «en el marco de un plan de transporte estratégico nacional que no puede prescindir de la presencia de un elemento nacional competitivo».
Toninelli ha insistido en que el 51 % del capital de Alitalia debe seguir siendo italiano, aunque no ha avanzado si esto se conseguiría con la entrada de un sujeto público o tal vez convenciendo a empresarios italianos de que la compren, algo que se antoja complicado dada la situación económica de la aerolínea.
El plan del ministro incorpora a un «socio industrial» que prestará su dinero para devolverle su competitividad, eso sí, sin que este inversor tenga el control.