España se enfrenta a un doble parón: el económico y el político
El frenazo de Alemania repercutirá este año en sectores clave como el automóvil y el turismo.
Operarios en una factoría de montaje de automóviles. BROWN
edurne martínez | madrid
Las ministras de Economía y Hacienda, Nadia Calviño y María Jesús Montero, no se han cansado de repetir que la economía española es «fuerte» y que crece «muy por encima» de la eurozona, en un intento por disipar las dudas sobre la ralentización que los expertos confirman en sus estimaciones. Y es que aunque nuestra economía ha crecido por encima del 3% durante los tres últimos años, 2018 cerró en el 2,5% y la previsión para 2019 del propio Gobierno es del 2,2%, aunque algunos expertos la rebajan una décima. Unos y otros coinciden en las razones: el debilitamiento y amenazas de la economía y comercio exterior.
Y no es por echar balones fuera, es que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la incertidumbre que existe entorno al ‘brexit’ y el parón de las fuertes economías del euro como Alemania, Italia y Francia por sus propios problemas políticos internos, hacen que la situación sea muy inestable. España se salva, según los datos del INE, por el fuerte tirón de la demanda interna de los últimos meses.
Así, el consumo de las familias -cuya tasa de ahorro está en mínimos históricos- está sobreponiendo una situación que podría ir a peor si los conflictos internacionales se recrudecen y, sobre todo, por la falta de estabilidad política que haga reducir las inversiones en nuestro país, con motivo de la convocatoria adelantada de elecciones.
El profesor de la Escuela de Negocios ESADE, Eugenio Recio, explica a este periódico que la convocatoria de elecciones para el mes de abril y de las autonómicas, municipales y europeas de mayo provocan «una situación de incertidumbre con graves consecuencias económicas». Las consecuencias directas serán, en su opinión, una disminución de las inversiones privadas de los españoles, pero también por parte del sector exterior. «También es posible que se reduzca el consumo privado porque ante la incertidumbre sobre cómo evolucionará la economía, algunos tratarán de aumentar sus ahorros para asegurar su futuro», asegura Recio.
Sin embargo, la agencia de calificación Standard & Poor’s (S&P) descartaba esta semana que el adelanto electoral fuera a lastrar la economía española a corto plazo y confirmaba que el país avanzará por encima de la media europea durante «al menos los próximos tres años». Aseguró que España «lo está haciendo bien pese al estancamiento político», por lo que descartó que ese factor afectara al crecimiento.
Es más, según S&P es probable que a corto plazo, el aumento de las pensiones y los salarios públicos junto a la no implementación de algunas medidas de aumento de ingresos por la falta de nuevos Presupuestos, «compensará lo que de otro modo habría sido un precipicio fiscal» como consecuencia del rechazo a las cuentas de este año y «las demoras relacionadas en inversión pública estatal».
Cómo afecta el parón alemán
Alemania ha escapado de la recesión por los pelos tras conocerse hace unos días las cifras de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre del año, que se estancó en el 0,0%. Evita técnicamente la recesión después de haber registrado un periodo de crecimiento negativo en el tercer trimestre (-0,2%), lo que supone un retroceso importante con 2017 y un descenso de las estimaciones que se habían hecho por diferentes organismos alemanes e internacionales. «Si Alemania entrara en recesión afectaría incluso más que el ‘brexit’, pero no creo que el Gobierno alemán llegue a ese punto, tomará medidas de estímulo de la economía», asegura Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas.
Los datos publicados el mismo día por Eurostat confirmaron además que la economía de la eurozona creció solo un 1,8% en 2018, su menor avance desde que dejó atrás la crisis en 2014 y seis décimas menos que en 2017. Las causas las focalizan en el empeoramiento de la situación económica de Alemania e Italia, así como el incierto contexto internacional.
Y en este contexto, España es el país mejor parado dentro de las grandes economías del euro, con un aumento del PIB en el cuarto trimestre del 0,7% y del 2,5% en todo el año, más de un punto por encima de Alemania y ocho décimas mayor que la media de la eurozona. «El estancamiento de Alemania es la mayor sorpresa de los datos de evolución de la economía europea», reconoce Torres. Sobre todo, explica, porque no se sabe si será algo temporal motivado por razones como el cambio de normativa en el sector automovilístico, o algo estructural porque la ‘locomotora europea’ vive de sus exportaciones y «le afecta más que a ningún otro país» la evolución global. Además, se acerca al pleno empleo, algo muy positivo pero que podría mermar su capacidad de crecimiento. ¿Qué sectores se verán más afectados por el parón alemán? «Los que están más ligados a las cadenas de valor de la industria germana, lo que explica la caída de las exportaciones españolas de automóviles el año pasado (-4%) y de motores (-35%)», asegura Torres. Hasta ahora, Alemania ha sido el principal comprador extranjero de los coches de la marca española SEAT, incide el profesor Eugenio Recio.
Incluso el sector del turismo podría verse afectado -en 2018 cayó la entrada de alemanes en España en un 4%- porque la desaceleración de la demanda interna alemana repercute en el conjunto de bienes y servicios que importa el país. Esto es una gran preocupación para un sector como el turismo, del que tanto depende España, porque Alemania es el tercer país que más turista envía al año.
En el conjunto de nuestras exportaciones en el 2018 se está dando un retroceso pues hasta noviembre habíamos exportado a Alemania por valor de 28.000 millones de euros, lo cual supone una caída de un 0,7% en relación con el mismo período del año anterior en el que se había dado un crecimiento del 7,7%.
Tasa de ahorro, en mínimos
Volviendo al empuje que la demanda interna supone para que la economía española no se esté viendo tan afectada por el descenso de las exportaciones a consecuencia de la ralentización de Europa, los datos ofrecidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE) hacen saltar algunas alarmas. La tasa de ahorro de los hogares españoles se situará, según su análisis, en el 5,1% en 2019, casi cinco puntos por debajo de la media europea.