Economía niega que existan presiones empresariales y el PSOE critica el incumplimiento de promesas
Las infraestructuras energéticas se mejorarán con 10.000 millones
El Gobierno dará luz verde definitiva, el próximo septiembre, al plan de infraestructuras energéticas para los próximos diez años, que contempla i
El nuevo plan de infraestructuras energéticas saldrá a la luz en el próximo mes de septiembre
En Santander, el subdirector general de Planificación Energética del ministerio de Economía, Luis Iglesias, rechazó que el Gobierno esté sufriendo presiones del sector eléctrico, y aseguró que sus actuaciones solamente responden a las demandas de la sociedad. Desde la oposición, el secretario de organización del PSOE, José Blanco, denunció que la subida del recibo de la luz supone «otro incumplimiento del Gobierno», porque en junio de 2000 se anunció un recorte del 9% en tres años en el precio que pagan por la electricidad los consumidores domésticos, y esa rebaja se ha quedado en un 4%. Las organizaciones de consumidores se han apresurado a criticar esa diferencia. Las empresas eléctricas han estado preparando con el ministerio de Economía un nuevo marco legal de cara a la plena liberalización del próximo 1 de enero. Conocían las intenciones del Gobierno de elaborar una nueva política tarifaria, y habían contribuido a los cálculos de los técnicos con las proyecciones de su negocio. Según las compañías, el deterioro del margen y la incertidumbre de la rentabilidad no les iban a permitir hacer frente a las inversiones si los precios regulados seguían bajando. La ventaja del nuevo sistema tarifario es que introduce variables que afectan a las cuentas de las empresas, y no solamente a los empeños del Gobierno por controlar la inflación. Las empresas ahora echan cuentas para comprobar hasta qué punto se enjuga el déficit de generación. La nueva metodología de cálculo de las tarifas eléctricas tampoco disgusta a la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (Aege) que ya contaban con la continuidad de la tarifa hasta 2007 y ahora perciben un marco temporal más extenso. Los socios de Aege consideran positivo que se establezca este horizonte si con ello se logra paliar el problema de escasez de suministro futuro, reivindican para la industria española unos precios acordes con los de sus competidores extranjeros y recuerdan que lo importante es el aumento de la capacidad de interconexión de la red con el fin de que un verdadero mercado eléctrico europeo esté operativo antes de 2010. La ausencia de apagones este verano y la apertura de los nuevas térmicas de ciclo combinado han aflojado la presión sobre el debate de la planificación energética 2002-2011, un documento que ha pasado por el Congreso y que se someterá a discusión definitiva en Consejo de Ministros.