El Ministerio niega una negociación abierta para una prórroga
La carta de Aagesen a las eléctricas abre otra brecha en el Gobierno por la nuclear
El Gobierno de Pedro Sánchez ha puesto ya fecha de caducidad para las térmicas y para las centrales nucleares. CHEMA MOYA
Choque de vicepresidentas en el seno del Gobierno a cuenta de la extensión de la vida de la centrales nucleares en España. A 92 días de la fecha máxima en la que las eléctricas titulares tendrán que empezar a tramitar de manera oficial la parada definitiva de Almaraz —la primera según el calendario acordado— , las posturas entre las propietarias y el Ejecutivo continúan enrocadas. Al menos, de cara a la galería. El socio minoritario del Gobierno de coalición se sumó este jueves al pulso empresarial y político por el reparto de los costes que supondría una prórroga al parque atómico.
La ministra de Trabajo y líder de Sumar, Yolanda Díaz, rechazó sin ambages una hipotética extensión de la clausura de las plantas más allá de 2035. Lo hizo como respuesta a una información publicada en El País que aseguraba que Moncloa, tras un intercambio epistolar con los CEO de Iberdrola y Endesa, se abre a una eventual revisión del calendario de cierre pactado, siempre que se cumplan determinadas condiciones. Según este medio, los directivos de estas compañías respondieron en otra misiva para asumir las exigencias del Ejecutivo y afirmaron que el actual calendario de cierre sí supondrá un mayor precio para los clientes tal y como está diseñado. Fuentes del Ministerio reiteran que no existe «ninguna negociación abierta ni cambio de posición en ninguna de las partes».
Pero el secretario de Estado de Energía, Groizard, sí reconoció contactos con Aagesen al considerar que a día de hoy las «líneas rojas» marcadas por el Gobierno «no se cumplen». «Eso es lo que dijo la vicepresidenta tercera por escrito. Con lo cual, insisto, no ha habido ninguna novedad con respecto al calendario de las nucleares", zanjó. Pero Díaz esgrimió «el cumplimiento del acuerdo de Gobierno de coalición» para marcar perfil propio y exigir que el calendario actual de cierre debe mantenerse tal y como se acordó en 2019. «Hace años que España tiene este debate cerrado y los plazos de cierre son muy claros. No vamos a permitirlo", defendió en redes sociales. El pasado mes de junio el ministerio recibió una propuesta de Endesa e Iberdrola que no suscribieron ni Naturgy ni EDP y que fue rechazada porque el planteamiento de estas compañías estaba condicionado a un cambio normativo que traspasaba las «líneas rojas».