Iberdrola invertirá 58.000 M€ y repartirá 20.000 en dividendos
La energética centra su apuesta por las redes, Reino Unido y EE UU «países muy estables». Galán advierte de que hay mil millones en juego en España por la regulación
Alcanzar un beneficio neto en 2028 de 7.600 millones, 2.000 más que el pasado año, para repartir un total en ese plazo de 20.000 millones en dividendos a los accionistas. Esa es la traducción en la cuenta de resultados del ajuste del plan estratégico presentado ayer por Iberdrola en Londres, en el 'Capital Markets Day'. La estrategia descansa sobre una apuesta: sustituir el impacto de la volatilidad del precio de la luz por la seguridad de una retribución regulada en la gestión de las redes de países financieramente estables, como Reino Unido o Estados Unidos.
Para ello, Iberdrola corrobora un cambio esencial: quitar peso al negocio de la generación en beneficio de la distribución y transporte de electricidad. Para ello, la compañía cuenta con elevar un 40% los activos actuales de este negocio, valorados en 50.000 millones, para llegar en 2028 a los 70.000 millones. Un desarrollo en el que las redes pasarán de aportar un 35% de la rentabilidad de la empresa al 55%. El cambio, eso sí, requiere reforzar el plan de inversiones y alcanzará los 58.000 millones en los próximos tres años. Un esfuerzo que se centrará al 63% en las redes. Además, Reino Unido y Estados Unidos se convierten los principales perceptores con dos terceras partes de todo ese capital, 38.000 millones.
El anuncio llega, además, en pleno enfrentamiento en España entre empresas, regulador y Gobierno por la retribución de la inversión en las redes. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha planteado elevar el porcentaje que los gestores reciben por sus inversiones del 5,58% al 6,46%, muy lejos todavía del 7,5% que piden las eléctricas.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ya dijo este verano que el planteamiento «manda señales claramente negativas». Y, este miércoles, el consejero delegado de la compañía, Pedro Azagra, recordó que de los 9.000 millones que Iberdrola prevé de inversión en España, 4.000 son para redes, pero que en función de cómo quede la regulación podrían reducirse en mil. La cuestión de la red cobra más importancia tras el apagón del 28 de abril en cuya determinación de responsabilidades también han saltado chispas. El Gobierno repartió culpas entre el operador del Estado, Red Eléctrica, y las empresa; e Iberdrola ha llevado al Ejecutivo al Supremo por el modo en que recabó los datos para realizar la investigación. Tras ese 63% destinado a las redes —37.000 millones-, la eléctrica dedicará 21.000 millones a proyectos de generación de energía renovable que se repartirán entre la eólica marina (38%), la terrestre (24%), baterías y almacenamiento (10%) y fotovoltaica (10%). El despliegue de esta estrategia, según detalló Galán, permitirá generar una contratación de 15.000 personas en toda la compañía, así como elevar el capítulo de compras a proveedores en 65.000 millones, un apartado en el que el sector eléctrico de Euskadi cuenta con muchas empresas que trabajan con Iberdrola.
9.000 millones en España
En España, con los 9.000 millones proyectados de inversión, se espera elevar los activos en redes de 9.000 a 11.500 millones. Mientras que, en el caso de la generación, la capacidad instalada pasará de 31,8 a 32,3 GW, descontando el cese de operación de la central nuclear de Almaraz. Los clientes seguirán en 7,8 millones. Reino Unido, es el país que más inversión recibirá con 20.000 millones de inversiones. Elevará los activos de redes de 15.000 a 24.500 millones y pasará de 3 a 5 GW la potencia de generación. En el caso de Estados Unidos, los 16.000 millones previstos servirán para elevar los activos de distribución y transporte de los 14.000 millones actuales a 21.000.
La generación crecerá en 1,5 GW, hasta los 12, una vez que la política del presidente Donald Trump ha dejado en suspenso dos parques eólicos en la coste este estadounidense. En la lista de países, tras Reino Unido, Estados Unidos y España, siguen Brasil, con 7.000 millones, y Australia con 5.000 millones.
La energética asume el cierre de la central de Almaraz entre el 27 y el 28
Iberdrola no contempla una prórroga nuclear en su nueva hoja de ruta. Las hipótesis para configurar el nuevo modelo de negocio de la compañía para el horizonte 2025-2028, y visión hasta 2031 —es decir, el periodo en el que se incluye parte del calendario de clausura de los siete reactores que existen en España, recogen el escenario de un «cierre nuclear según el protocolo firmado", alejando toda posibilidad de una prórroga. La clausura supondrá un impacto de 550 megavatios (MW) menos para la firma energética en 202 de acuerdo a la participacíon que le corresponde de la central extremeña, de la que es la propietaria del 53% de la instalación junto a Endesa (36%) y Naturgy (11%).
Según el calendario pactado con Enresa en 2019, Almaraz I cerrará en noviembre de 2027 y Almaraz II, un año después, en octubre de 2028. Todo, a menos que un mes que termine el plazo que tiene las eléctricas propietarias para presentar al Consejo de Seguridad Nuclear la petición oficial de cierre de la planta para poder cumplir con lo previsto en el acuerdo alcanzado en el año 2019. «A día de hoy no hay nada nuevo salvo la hoja de cierre", recalcan fuentes de la compañía consultadas sobre este asunto.
Todo, a menos de un mes que termine el plazo que tiene las eléctricas propietarias para presentar al Consejo de Seguridad Nuclear la petición oficial de cierre de la planta para poder cumplir con lo previsto en el acuerdo alcanzado en el año 2019. «A día de hoy no hay nada nuevo salvo la hoja de cierre", recalcan fuentes de la compañía consultadas sobre este asunto. Este miércoles, el propio Sánchez Galán se refirió, a preguntas de los analistas de los principales bancos de inversión, a Almaraz, recalcando que el efecto del 550 MW de una flota de 30.000 MW «es irrelevante sobre la potencia total» y que con las centrales en construcción se podrán cubrir de sobra esas necesidades.
Con las negociaciones formales con el Gobierno para replantear la hoja de ruta o plantear una prórroga en punto muerto y sin unanimidad entre las titulares a la hora de plantear una propuesta que cumpla con las tres líneas rojas que marcó el Ejecutivo, las proyecciones de Iberdrola contrastan con las declaraciones de este lunes del consejero delegado de Endesa, José Bogas, quien reconoció que las conversaciones con el Ejecutivo continúan "abiertas", y suponen un jarro de agua fría sobre los trabajadores de la central extremeña, que iniciaron este miércoles una serie de movilizaciones en contra de la clausura.
En total, el nuevo plan de Iberdrola para España prevé unas inversiones de 9.000 millones de euros en España, incluyendo esos 4.000 millones de euros previstos a redes eléctricas, que permitirán pasar la base de activos regulados del grupo en el país de los 9.000 millones de euros a los 11.500 millones de euros en cuatro años. "Esto dependerá también del marco regulador, ya que debemos asegurar retornos suficientes y que aumenten también los límites de inversión con recuperación de OPEX", insistió el consejero delegado de Iberdrola, Pedro Azagra, este miércoles en el Capital Markets Day de la compañía en Londres.
Así, la capacidad instalada del grupo en el país se situará, desde los 31.000 MW actuales a 32.500 MW en 2028, ya que prevé añadir en torno a 2.000 MW en el periodo, de los cuales 600 MW provendrán de baterías, aunque el crecimiento neto se verá impactado por el cierre de Almaraz.