Telefónica activa el primer ere de la era Murtra en siete filiales y lo quiere tener listo en un mes
Será el primer gran ajuste de empleo desde que el Gobierno es el principal accionista y supondrá la salida de hasta 7.000 personas
Marc Murtra en la rueda de prensa para la presentación de resultados de Telefónica.
Telefónica comunicó ayer a los sindicatos el nuevo proceso de regulación de empleo que afectará a miles de trabajadores de siete filiales del grupo. El nuevo ERE estará incluido en la previsión de ahorro de 3.000 millones de euros hasta 2030 del plan estratégico que la compañía presentó el pasado 4 de noviembre y el noveno en los últimos 25 años en los que han sido despedidas más de 45.000 personas.
Serán siete empresas afectadas por el ERE, según confirmaron fuentes sindicales a este periódico: Direcciones de Telefónica de España, Telefónica Móviles, Telefónica Soluciones, Telefónica S.A., Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Movistar+. De esta forma la empresa activó ayer el procedimiento y en una semana, el lunes 24 de noviembre, se celebrará la siguiente reunión en la que se comunicará la cifra inicial de afectados, que diferentes fuentes cifran entre 4.000 y 7.000 personas. Hay que tener en cuenta que en el último despido colectivo la compañía comenzó proponiendo 5.100 bajas pero se cerró con 3.400 salidas tras la negociación con los sindicatos, y podría ocurrir lo mismo en esta ocasión.
Desde los sindicatos mayoritarios (UGT, CC OO y Sumados-Fetico) trasladaron su rechazo a estos nuevos planes y exigieron la negociación en paralelo de todos los convenios colectivos con una vigencia mínima hasta 2030 para garantizar «estabilidad, coherencia con el plan estratégico y protección de los derechos laborales», explicaron fuentes de UGT.
Se trata del primer despido colectivo desde que Marc Murtra tomó la presidencia y desde que el Estado se ha convertido en el principal accionista de la compañía con una participación del 10% a través de la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales). Un hecho relevante, ya que el Gobierno ha sido muy crítico con los ERE en grandes compañías, con la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz al frente de esta batalla, en la que llegó incluso a plantear hace unos meses poder prohibir los ERE en empresas con beneficios. Este mismo lunes el ministro del que dependen las telecomunicaciones, Óscar López, defendió que el ERE de Telefónica deberá desarrollarse en el marco de un proceso de acuerdo con la representación de los trabajadores. «La posición del Gobierno va a ser muy clara. Lo que ocurra tiene que ser siempre con acuerdo de los sindicatos», subrayó el ministro para la Transformación Digital. Será un proceso rápido que finalizará antes de que termine el año para poder imputar los costes del ERE en las cuentas de este ejercicio.
Al comenzar este lunes el proceso, la legislación laboral establece 15 días para que se formen las mesas de negociación y otros 30 días para negociar tanto el número final de despidos como las condiciones económicas. Con estas fechas sobre la mesa, el 27 de diciembre podría firmarse un acuerdo, aunque podría retrasarse a los primeros días de enero de 2026, pero seguir imputándose en las cuentas de 2025.
El día de la presentación del plan estratégico los directivos trataron de evitar nombrar el ERE, pero Emilio Gayo, consejero delegado (CEO) del grupo, aseguró que las oportunidades de ahorro incluidas en el plan, de 3.000 millones de euros de aquí a 2030, incorpora "todos nuestros ahorros factibles, cuando digo todos son todos". En esta línea, explicó que, "en caso de que en esos ahorros haya temas de personal, podemos asegurar que lo haremos siempre de la mano de los representantes de los trabajadores".
Hasta el 68% del salario
Los sindicatos exigen que las condiciones del ERE sean, como mínimo, las negociadas en 2024, cuando abandonaron la empresa 3.400 personas. El coste ascendió a 1.300 millones de euros (antes de impuestos) para la compañía, que abonó una media de 380.000 euros por trabajador. No obstante, el ahorro promedio para la empresa se sitúa ya en unos 285 millones de euros anuales.
Las condiciones del último ERE negociadas con los sindicatos se cerraron ofreciendo a sus empleados mayores de 55 años varias opciones de salida. A los nacidos en 1968, una renta del 68% del salario regulador hasta los 63 años y de un 38% hasta los 65. Para los nacidos entre 1967 y 1964, un 62% del salario hasta los 63 años y de un 34% hasta los 65 años, a lo que se suma una prima de 10.000 euros. Y para los trabajadores nacidos en 1963 o años anteriores ofrecieron una renta del 52% del salario regulador hasta los 63 años y de un 34% hasta los 65, a lo que también añadieron una prima de voluntariedad de 10.000 euros. Asimismo, las condiciones del ERE incluían la reversibilidad de las rentas, es decir que en caso de fallecimiento los herederos legales percibirán las indemnizaciones pendientes.