Solo uno de cada dos trenes de AVE llega a su hora
Adamuz seis meses después: menos viajeros y más impuntualidad
El AVE sufre importantes retrasos.
Han pasado seis meses desde el accidente ferroviario de Adamuz y el transporte ferroviario sigue sin recuperarse de la pesadilla. Aunque la variación queda lejos de la sangría de pasajeros que se vivió los dos meses posteriores al descarrilamiento del Iryo el pasado 18 de enero, el AVE, que había sido durante muchos años la joya de la corona de las infraestructuras españolas, no termina de levantar cabeza y los pasajeros de alta velocidad se desploman un 16,8% en el acumulado de los primeros cinco meses del año; el retroceso se recorta al 7% si se compara con el mismo mes de 2025. También los viajeros en trayectos de larga distancia se reducen un 15,4% hasta mayo.
El deterioro del ferrocarril se percibe además en el tiempo. El retraso medio se situó en once minutos, muy lejos de lo visto el mes posterior al accidente, pero muy por encima de los siete minutos de media de 2025, cuando el tren no había vivido todavía uno de los peores accidentes de ferrocarril de la historia de España. De hecho, solo uno de cada dos trenes de AVE y larga distancia llega a su hora.