La compañía eleva sus inversiones en el primer semestre del año un 25% hasta los 7.000 millones
Iberdrola dispara su beneficio un 22% con 4.340 millones por el impulso de las redes
También se ha notado el cierre de la venta de sus activos en México a la empresa Cox
Iberdrola donde cambian el logo y la tipografía de letra este miércoles.
La eléctrica vasca quiere acumular 21.000 millones de ganancias hasta 2028, lo que supone unos 7.000 millones anuales. Y los datos presentados este miércoles respecto al primer semestre de 2026 confirman la senda. Iberdrola ganó 4.340 millones, un 22% más que en el mismo periodo del año pasado. Es el resultado, según ha explicó la compañía, de su apuesta para priorizar el negocio del transporte y distribución de energía eléctrica. También se ha notado el cierre de la venta de sus activos en México a la empresa presidida por Enrique Riquelme, Cox. Una operación valorada en unos 3.600 millones de euros y en la que transfirió activos de generación con una potencia de más de 2.000 MW principalmente apoyados en ciclos combinados de gas. Sin ese extraordinario, el aumento de beneficios de Iberdrola en el primer semestre hubiera sido del 8% con 3.565 millones.
Según ha explicado el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en una reunión con analistas del mercado, la tendencia del segundo trimestre ha mejorado notablemente, por lo que ha asegurado que la compañía cumplirá «cómodamente los objetivos de este año para aumentar un 8% el beneficio neto». Una evolución que dejaría las ganancias a final de año por encima de los 6.700 millones. Es más, Galán ha augurado que con los cambios en la regulación de las tarifas de transporte en países como Estados Unidos, Reino Unido y Brasil confía en mejorar las previsiones y «dar noticias estupendas después del verano».
La apuesta por las redes sigue siendo la guía para Iberdrola y en lo que llevamos de año es el soporte de la mayoría de sus ganancias. El beneficio operativo (ebitda), que resulta de restar los gastos operativos a los ingresos antes de pagar créditos e impuestos, escaló un 7% hasta los 8.050 millones. Pero analizando la evolución por negocios, la rentabilidad de la venta de energía a clientes creció solo un 1% con 3.800 millones frente al 13% con 4.200 millones en que lo hizo el sector de las redes, que se convierten así en el motor del crecimiento de la empresa.
Techo histórico en activos para la gestión de redes Por eso este negocio de transporte y distribución de electricidad ha recibido 4.400 millones, dos tercios del total de 7.000 millones que se ha llevado el capítulo inversor entre enero y junio. Un esfuerzo en el que la eléctrica vasca sigue esquivando a España para centrarse en países que ofrecen unas condiciones más seguras para retribuir la gestión y el desarrollo de redes eléctricas. Es el caso de Reino Unido, Brasil y Estados Unidos. Mercados en los que Iberdrola está centrando el crecimiento de su papel como gestor de las redes ocupando lugares de liderazgo.
Estos activos ligados a la red y al transporte representan ya en el balance de la eléctrica un total de 55.000 millones, un 11% más que el pasado año y nuevo techo para la compañía.
Además, la empresa cerró este mismo martes la operación corporativa más importante en dos años tras adquirir al líder de la distribución eléctrica en Finlandia, Caruna, en una transacción valorada en 5.000 millones. Galán ha encuadrado la compra en su política de cambio de activos dedicados a la generación con gas, como los de México, para crecer en redes. Así, ha señalado que «teníamos plusvalías de México y llevamos el dinero de un país a otro». La aportación a las ganancias por países en la cuenta de resultados de Iberdrola ha vuelto a evidenciar un retroceso del peso de España, cuya aportación al beneficio operativo de la compañía, se ha colocado en un 37%. El 24% del ebitda viene de Reino Unido, el 18% de Estados Unidos y el 17% de Brasil. Galán ha aprovechado la presentación de estos datos para insistir en la tendencia regulatoria en la Unión Europea, Reino Unido o Estados Unidos.