El precio de la luz vuelve a niveles de 2022 y agrava la pérdida de poder adquisitivo
El precio mayorista de la electricidad vuelve a superar los 200 euros por MWh. España paga menos que Alemania, pero el salario medio de sus trabajadores es hasta un 51% inferior
Bombilla de bajo consumo.
El precio mayorista de la electricidad vuelve a superar los 200 euros por megavatio hora (MWh), un nivel que España no alcanzaba desde diciembre de 2022, en plena crisis energética desencadenada por la guerra de Ucrania. Cuatro años después, y en medio de otra escalada de precios provocada por el conflicto en Oriente Medio, este nuevo episodio de tensión devuelve el recibo de la luz al centro de las preocupaciones de muchos hogares. «El mediodía ha dejado de regalar luz", resume Antonio Aceituno, CEO de Tempos Energía. Detrás de este repunte aparecen dos factores principales: una mayor demanda y el encarecimiento del gas natural, que vuelve a tener un papel determinante en las horas en las que la producción renovable no es suficiente para cubrir el consumo.
La cuestión para el bolsillo de los consumidores es que, si bien España no tiene la electricidad más cara del continente, la combinación de unos salarios inferiores a los de las principales economías europeas en un entorno tan tensionado convierte la factura energética en una carga difícil de absorber. La tarifa media de la luz para los hogares se situó en 23,6 céntimos de euro por kilovatio hora en el segundo trimestre de 2026, según los datos recopilados por Rastreator. Esa cifra coloca a España en el puesto 28 de los 144 países analizados, por debajo de mercados como Alemania, Italia, Irlanda, Bélgica o Reino Unido, mientras que Francia y Portugal registran precios inferiores.
El problema, sin embargo, no es tanto cuánto cuesta la electricidad como cuánto representa ese coste sobre los ingresos disponibles. Y cuando se incorpora el nivel de ingresos al análisis, la comparación se invierte. El salario medio anual en España fue de 32.678 euros brutos, frente a los 66.700 euros de Alemania, los 45.964 euros de Francia y los 36.594 euros de Italia. Esto significa que el salario medio español fue aproximadamente un 51% inferior al alemán, un 29% menor que el francés y un 11% inferior al italiano. Aunque a nivel nominal el precio de la luz sea inferior, la diferencia salarial es relevante al analizar el peso que tiene este gasto en el presupuesto familiar.
La percepción de los consumidores apunta en la misma dirección. Según los datos del comparador de precios, el 83% de los españoles considera que su salario ha disminuido significativamente y que no compensa la inflación acumulada. Asimismo, el 27% de los hogares que contaban con tarifa regulada (PVPC) ha cambiado durante el último año al mercado libre de electricidad en busca de una mayor estabilidad y previsibilidad en sus costes.
No obstante, el impacto de las tensiones geopolíticas en el mercado mayorista no se está trasladando con la misma virulencia que en 2022.