Los socialistas acusan a Zaplana de dar contratos como Luis Roldán
El PSOE equiparó la forma que tiene el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, de adjudicar contratos con la «vieja metodología» que practicó el ex director de la Guardia Civil Luis Roldán en beneficio propio y que supuso uno de los grandes escándalos que afectaron al último Gobierno socialista. Una «conducta irregular» por la que los socialistas exigirán la comparecencia inmediata en el Parlamento del ministro y una fiscalización especial del Tribunal de Cuentas. El secretario de Política Municipal del PSOE, Álvaro Cuesta, reclamó que el presidente del Gobierno, José María Aznar, comparezca públicamente para aclarar por qué Zaplana sigue sentándose en el Consejo de Ministros y si cree que es correcta la adjudicación a una compañía de publicidad que dirige el ex portavoz del Ejecutivo Miguel Ángel Rodríguez una campaña sobre las pensiones «innecesaria y que no es de interés público». Cuesta, que tildó a Zaplana de «perillán», no tuvo problemas en rescatar un viejo escándalo que afectó al PSOE para cuestionar las prácticas del PP. Acusó al titular de Trabajo de cometer «una clara irregularidad para favorecer a un amigo» con el método de la adjudicación negociada «como hacía Roldán», que fue condenado a 31 años de cárcel por el Tribunal Supremo por malversación de fondos públicos durante su etapa como director de la Guardia Civil. Un asunto que Cuesta siguió en la comisión de investigación parlamentaria. «Dice (Zaplana) que concurrieron otras empresas. Ya, ya, en los concursos de Roldán también había otras empresas y se resolvía siempre de la misma manera. Es una metodología muy vieja de la que tienen una gran querencia los alcaldes del PP en España», remachó. Durante la inauguración de la III Convención Municipal Socialista en Valencia, denunció que se trata de un caso de «sucios negocios» por el que Rodríguez ha recibido «un regalo superior a los 1.200 millones de pesetas». Cuesta acusó, además, al ministro de haber hecho un uso «torticero» de encuestas elaboradas con dinero público para evaluar su capacidad para ser el sucesor de Aznar y de haber desviado fondos públicos en favor de un grupo mediático -en referencia a Aguas de Valencia-.