El presidente, Francisco González, asegura que la entidad recuperó la reputación perdida por las cuetnas secretas
El BBVA quiere situarse entre los tres primeros Bancos de Europa en 2003
El BBVA ha recuperado la reputación perdida por el caso de las cuentas secretas del antiguo BBV. Así lo aseguró ayer ante la Junta
El presidente del BBVA, Francisco González, durante su intervención
Después de la Junta del año pasado, el BBVA alcanzó su máximo nivel en las encuestas de reputación y valoración de imagen, situándose, según su presidente, como líder del sector bancario español. Poco después, cuando estalló el escándalo de las cuentas opacas en paraísos fiscales del antiguo BBV y de los fondos de pensiones para el ex presidente Emilio Ybarra y varios consejeros, se produjo «un deterioro apreciable». González aseguró ayer a los accionistas que en septiembre del año pasado, la entidad volvió a situarse a la cabeza del sector por este concepto gracias a la rápida y eficaz colaboración con la justicia y las autoridades reguladoras, manteniendo una política de transparencia y estableciendo mecanismos de seguridad «que impidan que en el futuro se puedan producir situaciones de este tipo». Al final de la Junta, al responder a los accionistas, González fue más contundente al analizar el caso, admitiendo: «Claro que no queríamos un escándalo. Hubiéramos querido resolverlo fuera de los focos de la publicidad. Pero nuestra actuación ha sido impecable», afirmó, añadiendo que el banco «ha salido fortalecido de una prueba de fuego». El presidente de la entidad no sólo dio explicaciones a los accionistas sobre el «caso BBV», también justificó la rebaja de los beneficios del año pasado en un 27,8% por la necesidad de hacer «un ejercicio de prudencia y responsabilidad acorde con la actual situación de incertidumbre». Por este motivo se han realizado ajustes adicionales y extraordinarios contra resultados de 427 millones de euros, que se suman al impacto de la depreciación de las divisas latinoamericanas y la menor contribución de las empresas participadas. «No somos malos, queremos hacer las cosas bien, pero no vamos a hacer milagros», dijo posteriormente al contestar a un accionista. Recorte del dividendo La Junta aprobó el recorte del dividendo, «en paralelo a estos ajustes del beneficio», en un 9,1% respecto al año pasado. «Somos conscientes de que esta decisión difícil implica un sacrificio a corto plazo para todos. Pero tenemos el convencimiento de que la línea de prudencia y responsabilidad de BBVA refuerza la capacidad del grupo de generar beneficios futuros y protege los intereses a medio y a largo plazo de nuestros accionistas», dijo González. Varios accionistas protestaron por el recorte del dividendo y culparon al consejo de administración de realizar una mala gestión y provocar la caída del beneficio en 2002 y de realizar huidas hacia delante . Uno de ellos llegó a decir «que se espabilen, que nos arruinan», cosechando fuertes aplausos. Otro pidió a los consejeros que se bajen el sueldo en el mismo porcentaje que el dividendo. El ejercicio de 2003 ha comenzado con un «elevado grado de incertidumbre», explicó el presidente, augurando que esta situación puede afectar «al crecimiento y traer inestabilidad a los mercados». Además, los márgenes continuarán afectados de forma negativa por el bajo nivel de los tipos de interés. Sin embargo, González se mostró convencido de que este año habrá una mejora del crecimiento en Latinoamérica.