El optimismo empresarial alcanza el nivel más alto del año en Alemania
Ni las cifras pesimistas del Instituto Federal de Estadísticas, que confirmó hace dos semanas que la economía germana se encuentra inmersa en una recesión, ni los negros pronósticos del FMI, para quien el déficit público alemán equivaldrá al 3,9% del PIB en 2003 y 2004, han hecho cambiar de opinión a los empresarios alemanes, que ya divisan luz al final del largo y peligroso túnel. Al menos así lo demuestra el barómetro del Instituto IFO, que mide cada mes el clima de confianza en el mundo empresarial, que aumentó por cuarta vez consecutiva en el mes de agosto. El nuevo optimismo expresado por los hombres de negocios germanos se basa, según el IFO, en la mejora en las ventas del comercio mayorista y del sector manufacturero. El índice del Instituto, con sede en Munich, se elabora mediante una encuesta a la que responden 7000 firmas representativas. Este indicador aumentó de un 89,3 en julio a un 90,8 en agosto, un resultado que fue valorado por el presidente, Hans Werner Sinn, como el mejor ejemplo de que la economía alemana está en vías de recuperación. «Los resultados de la nueva encuesta confirman el pronóstico del IFO sobre una recuperación económica para la segunda mitad del año», señaló el economista en un comunicado difundido por el Instituto. «A diferencia de otros meses la mejoría no estuvo limitada a las expectativas para los próximos seis meses», añadió Sinn. Buena noticia La notable mejoría del índice IFO, que alcanzó en agosto su nivel más alto en el último año, fue calificada por el canciller, Gerhard Schröder, como una «muy buena noticia». El canciller destacó que el aumento de la confianza empresarial era una señal positiva que muestra que la economía se encuentra en vías de recuperación. «Espero que el índice se vea confirmado por hechos y parece que este es el caso», añadió Schröder. Tanto el gobierno alemán como varios expertos independientes habían destacado que el declive de la economía germana había llegado a su fin y que la curva será ascendente en la segunda mitad del año. Pero el gobierno se prepara para corregir a la baja su pronóstico de crecimiento para el 2003.