El canciller mexicano presentó el borrador de la declaración tras cuatro días de negociaciones
Los países de la?OMC se?atrincheran al final de?la negociación en Cancún
Los países en desarrollo se muestran decepcionados ante las propuestas
Los miembros de la Organización Mundial del Comercio se han atrincherado en sus posiciones para negociar con más fuerza un acuerdo sobre la liberalización comercial que ponga fin a la reunión que vienen celebrando en Cancún. Los 146 países de la OMC debaten desde el miércoles el compromiso asumido el año 2001 en Doha de liberalizar el mercado agrícola, facilitar el acceso a los mercados de los productos industriales y ampliar la agenda de la organización. Los jefes de las delegaciones se reunieron el sábado por la noche a puerta cerrada para intentar aproximar posturas, aunque fuentes de la reunión informaron de que estaban aprovechando la ocasión para desahogar sus quejas sobre las limitaciones del borrador, antes de iniciar la fase decisiva de la negociación. Esta podría darse en los contactos entre los países con mayor poder de decisión, grupo en el que no suelen faltar EEUU, la Unión Europea, China, Brasil y la India. Tras cuatro días de intensas negociaciones, este sábado, el presidente de la conferencia, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, presentó el borrador de la declaración final de Cancún. El documento recoge el compromiso de ir eliminando progresivamente los subsidios a la exportación, aunque sin fecha concreta, y establece que los países examinarán las ayudas medioambientales y de fomento del medio rural para evitar que distorsionen el mercado. Asimismo, acuerda el lanzamiento de negociaciones para agilizar los trámites aduaneros y fomentar la transparencia en la contratación pública, así como el compromiso de no elevar los derechos de aduanas por encima de un límite fijado ante la organización. El comisario de Agricultura de la Unión Europea, Franz Fischler, advirtió de que el borrador «cruza varias líneas rojas» trazadas por los Quince. Fischler reiteró la posición de Bruselas de eliminar totalmente los subsidios a la exportación sólo de algunos productos de interés para los países en desarrollo, y se quejó de que el documento no tenga en cuenta la reforma de la política agrícola europea. Además, exigió eliminar un artículo que permitiría a EEUU seguir usando los créditos a la exportación para inundar los mercados de los países pobres con sus productos agrícolas ofrecidos a precios de «dumping». En tanto, el G-21, un heterogéneo grupo liderado por Brasil y la India, denunció que el documento no refleja las demandas de los países en desarrollo ni contribuye a adelantar las negociaciones sobre el capítulo agrícola. «Estamos decepcionados porque el borrador ignora diversas preocupaciones expresadas por nosotros y muchos países en desarrollo», dijo el ministro indio de Comercio e Industria, Arun Jaitley. Varios países latinoamericanos también juzgaron insuficiente el borrador de la declaración final, aunque algunos consideraron que contiene aspectos que permiten avanzar en las negociaciones. «No estamos satisfechos, pero tiene algunos puntos para tratar de negociar y abre la posibilidad de discutir», dijo el portavoz de la delegación argentina, Oscar Feito. Sin embargo, la delegación de Venezuela, manifestó su rechazo absoluto, especialmente al artículo que propone el inicio de negociaciones sobre facilitación del comercio y transparencia en contrataciones públicas. El Salvador consideró que el texto está «bastante cerca de un resultado satisfactorio» a sus demandas iniciales.