Reconocen la problemática del control de precios, pero se quejan de una fiscalidad poco favorable
Los empresarios reclaman políticas para mejorar la competitividad
La patronal solicita un plan integral para que la economía española siga creciendo
Un especialista prepara las piezas de un futuro motor
La pérdida de competitividad de la economía española es el principal riesgo que le puede impedir seguir creciendo a ritmo sostenido. Lo admitió el gobernador del Banco de España la pasada semana, en el Senado, poniendo el énfasis en el control de los precios. Los empresarios son plenamente conscientes de ello, pero amplían las causas a una fiscalidad poco favorable y al déficit tecnológico. Por eso, la patronal CEOE quiere dar la máxima publicidad a las propuestas contenidas en su Plan Integral para la Competitividad, trabajo cuya elaboración les ha llevado muchos meses. Propone, básicamente, que la actividad y la modernización de las empresas se vea favorecida por el régimen tributario, y que se aborden reformas en las relaciones laborales. La iniciativa llega un poco tarde, porque 2004 es el año de la ampliación de la Unión Europea a unos países entre los que figuran algunos -Polonia, la República Checa, Hungría- de modelo productivo parecido al español, además de costes notablemente más bajos. El Plan Integral de Competitividad que José María Cuevas, presidente de CEOE, defenderá públicamente en fecha próxima en un encuentro en el Forum Europa, reconoce algunos de los principales logros del Gobierno, y considera la estabilidad presupuestaria el principal de todos ellos. Matiza, no obstante, que el superávit de las cuentas públicas se está consiguiendo gracias a la contribución de la Seguridad Social, con el decisivo papel que en su financiación desempeñan las aportaciones empresariales. Mientras, los números rojos del Estado -evoca CEOE-, siguen creciendo en valores absolutos: 1.450 millones de euros en 2001 y 8.820 millones previstos en 2003. El dirigente de la patronal repartirá culpas entre los sectores público y privado en el déficit tecnológico que presenta España, que no hace sino crecer en términos relativos. Recuperación El deterioro que estos últimos meses han sufrido el sector exterior español y también la industria -el crecimiento de la economía se basa ahora en el consumo doméstico y en la construcción, exclusivamente-, responden, según el gobernador del instituto emisor, Jaime Caruana, a la debilidad del resto de los países del euro, principales socios comerciales de España. Los análisis del instituto emisor concluyen que no se han perdido cuotas de mercado, y añaden que las exportaciones repuntarán cuando se disipe la incertidumbre internacional. Lo que no está tan claro es que las ventas al exterior vayan a repetir los volúmenes e importes de tiempos pasados. Y es que esa recuperación de la economía europea se producirá cuando la ampliación de la Unión a veinticinco miembros es ya un hecho. Los empresarios se remontan a 1999 para analizar la caída de productividad. Para recuperarla hay que moderar los precios, la fiscalidad e incrementar la tecnología.