Las diferencias en el PSOE retrasan la presentación del nuevo IRPF
Las diferencias internas en el área económica del Gobierno han obligado a retrasar hasta después de Semana Santa la presentación en sociedad del nuevo impuesto de la renta sobre las personas físicas (IRPF), que en esencia no distará mucho del actual, aunque sí habrá cambios relevantes en materia de deducciones. Conforme pasan las semanas, parece que las tesis del director de la oficina económica de La Moncloa, Miguel Sebastián, pierden fuerza a favor de la postura más continuista del vicepresidente Pedro Solbes. La consecuencia es que del objetivo ya olvidado del tramo único se puede pasar a los cuatro tramos, uno menos que ahora, con rebajas mínimas en los tipos. Los cálculos que había hecho el Ejecutivo es que a principios de marzo se pudieran publicar las líneas generales de la reforma fiscal, aunque algunos detalles no se conocerían hasta cerca del verano. Pero las cosas no han ido tan fluidas como esperaba el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien excedió su confianza en un acuerdo global entre los dos pesos fuertes de su equipo económico. De hecho, los agentes sociales tenían que haber recibido un primer borrador hace casi un mes, pero de momento no tienen noticias del documento. Dificultades Pero las dificultades no se limitan al ámbito interno del gabinete socialista, pues sus socios parlamentarios ya han advertido que entorpecerán la tramitación del nuevo IRPF si se aleja de sus propuestas. Izquierda Verde (IU-ICV) y Esquerra Republicana de Catalunya se han mostrado en contra de cualquier rebaja del tipo máximo, ahora fijado en el 45% y que podría descender al entorno del 42%, al alegar que ya se encuentra por debajo de la media comunitaria. En su opinión, compartida por los sindicatos UGT y CCOO, supondría una merma «injustificada» de los ingresos tributarios. Los cálculos que hacen en IV y ERC es que los 8.700 millones de euros ahorrados a los contribuyentes en las dos reformas aprobadas por el PP (1999 y 2003), unidos a los cerca de 2.000 millones que supondrían los cambios que prepara el PSOE «harían inabordable el déficit social que padece España respecto a la Unión Europea». Economía argumentan que el impacto financiero de su reforma en las arcas del fisco no superará el 0,5% de la recaudación anual en el IRPF.