El ministro resta importancia al abartamiento del despido que conlleva generalizar el contrato
Caldera asegura que la caja única de la Seguridad Social es«intocable»
Recordó que la reforma se hará con el consentimiento de empresarios y sindicatos
Las oficinas del Inem reciben cada día a miles de personas en búsqueda de un empleo
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró ayer que la caja única de la Seguridad Social es intocable, al menos mientras él esté al frente del Departamento. Con esta rotunda afirmación, el ministro lanzó en mensaje tranquilizador al secretario general de UGT, Cándido Méndez, quien el Primero de Mayo instó al Gobierno a blindar el actual sistema público de pensiones. Asimismo, las palabras de Caldera están dirigidas a acallar las voces de los gobiernos autonómicos que reclaman participar en la gestión financiera de la Seguridad Social. Las declaraciones del ministro tuvieron lugar ante las cámaras de televisión, durante «Los desayunos de TVE». A lo largo del programa, el ministro intentó quitar importancia al abaratamiento del despido que conlleva ampliar, con carácter general, la aplicación del contrato de fomento del empleo, creado en 1997. Esta modalidad de trabajo, pactada entre CEOE, CEPYME, CC.OO. y UGT, con el beneplácito del Gobierno de turno, entonces del PP, tiene carácter indefinido y desde su nacimiento sólo se destina a colectivos con especiales dificultades para acceder al mercado laboral. Su indemnización por despido es de 33 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades, frente a la del contrato ordinario fijo que supone 45 días, con un tope de 42 pagas. 1397124194 Objetivo común No obstante, Caldera disipó cualquier duda sobre la manera de actuar de su Ministerio y recordó que tan sólo hacia 24 horas que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reiteró públicamente el compromiso de que no habrá cambios sin el consentimiento de empresarios y sindicatos. A continuación, el ministro explicó que la reforma laboral se encuentra en pleno proceso de debate y «es lógico que haya posiciones distintas, sino no estaríamos en una negociación», pero como cuestión muy positiva resaltó que existe un objetivo común entre los tres interlocutores consistente en conseguir «más empleo y de más calidad». El titular de Trabajo insistió en que el temario de su Ministerio fue una recopilación de las posiciones del Gobierno, que dieron lugar a un documento en el que lo más importante no era el coste del despido, factor que, en su opinión, «siempre se destaca quizás por ser llamativo». Una vez aclarada esta cuestión, subrayó que lo prioritario «será garantizar que la contratación temporal no se haga de modo fraudulento, que no haya encadenamiento de contratos de forma ilegal, y que se prime la contratación indefinida con bonificaciones a la Seguridad Social». El documento recoge también la posibilidad de extender un contrato, que se hizo en el 1997, que ha dado buenos resultados y que no ha supuesto pérdida de derechos.