Es el valor más alto desde noviembre del 2002, lo que supone su quinta subida consecutiva
El euríbor se dispara al 2,914% y sube la hipoteca media en 40 euros El IPC armonizado se coloca en el 4,1%, lo que sitúa a España como uno de los países más inflacionistas El TPI sube en Bolsa pese a que Telefónica quiere venderla España cierra con super
El incremento presagia una subida del precio del dinero del BCE para este jueves
El euríbor, la referencia más usada en España para fijar el interés de las hipotecas, encadenó en febrero su quinta subida consecutiva y se situó en el 2,914%, su valor más alto desde noviembre del 2002. El dato, facilitado este martes por el sistema interbancario y que deberá ser confirmado a mediados de marzo por el Banco de España, hará que quienes revisen sus créditos con referencia anual -febrero del 2005- tengan que pagar casi 40 euros más al mes. El euribor, que funciona de forma adelantada a la referencia oficial, presagia una subida del precio del dinero por parte del Banco Central Europeo (BCE) que los expertos esperan para el próximo jueves. Al alza y sin visos de frenar. Así se presenta el euribor, que en un año ha subido un 0,604%. Una tendencia que comienza a dejar lejos la época de las hipotecas 'baratas' y acerca un nuevo escenario en el que el crédito para la compra de pisos no sale tan rentable como en los últimos tres ejercicios, cuando los intereses que se pagaban eran inferiores a la inflación. La distancia entre las dos variables se acorta, lo que complica tanto las nuevas adquisiciones como el pago de una buena parte de los contratos en vigor, sobre todo el de aquellos que se firmaron en el 2004 y el 2005. El dato, que es en realidad una media que elabora cada mes la Federación Bancaria Europea en base al interés al que se prestan dinero a un año de plazo las entidades, supone un duro golpe para los «sufridores» de hipotecas. Si se toma como referencia el contrato medio en España, que el Ine cifra en 130.761 euros a 24 años de plazo, el sobrecoste de la revisión anual será de 39,8 euros al mes o, lo que es lo mismo, de 477,6 euros (79.465 pesetas) al año. Una diferencia que será implacable desde el próximo día 17, cuando el Banco de España acostumbra a comunicar la cifra oficial, que rara vez difiere de la anticipada por el mercado. El «susto» en la revisión de las hipotecas no se queda aquí, ya que para los suscriptores de préstamos con referencia semestral el encarecimiento será aún mayor. La razón es que la diferencia entre el euríbor de febrero y el de agosto del pasado año es superior a la de los últimos doce meses. En concreto un 0,691%. La inflación se moderó en España el pasado mes de febrero tan sólo una décima, al experimentar el Índice de Precios de Consumo un avance interanual del 4,1%, según el avance de datos que, con criterios homogéneos para la Unión Europea, elabora el Instituto Nacional de Estadística (Ine) En enero, el diferencial de inflación de España con la media de la zona euro aumentó tres décimas y se colocó en su máximo histórico de 1,8 puntos, según la información confirmada este martes. Es el valor más elevado desde que se realiza este registro y supera con creces el nivel de 1 punto que el Gobierno considera justificado por el distinto ritmo de crecimiento que registran las dos áreas económicas. El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se disparó en España en el primer mes del año hasta crecer el 4,2% en términos interanuales, frente al 2,4% de la zona euro y el 2,2% de la Unión Europea. Tras España, dentro de la Unión Monetaria, Luxemburgo fue el país más inflacionista con una subida del 4,1%, seguido de Grecia con el 3%, Bélgica con el 2,8%, Portugal con el 2,6% e Irlanda con el 2,5%. Los datos adelantados ayer por el Ine provocaron la reacción del principal partido de la oposición. El secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias, advirtió de que España «se está quedando muy rezagada en la carrera de la competitividad en la zona euro». Arias hizo esta consideración tras difundir el Ine que la tasa de inflación española y que recordó que la tasa media de inflación de la zona euro se situó en el 2,4 % en enero y que España fue el país más inflacionista. El PP achaca el alto crecimiento del IPC a la «falta de disciplina y rigor económicos» del Gobierno, ya que sin una política coordinada, bien dirigida y constante «es imposible atajar un problema tan serio y difícil como es la inflación». Esa disciplina incluye, a su juicio, el control del gasto público ya que, si éste es expansivo, «sólo se consigue aumentar la tendencia creciente de la inflación». El PP denuncia «pasividad e inacción» por parte del Ejecutivo, y reseña que la elevada inflación está perjudicando a consumidores, asalariados, ahorradores y empresas, por lo que reitera la necesidad de tomar medidas. TPI, antes Páginas Amarillas, la compañía de directorios del grupo Telefónica, se disparó este martes en Bolsa, y sus acciones se apreciaron el 6,5%, hasta 8,84 euros, tras anunciar la empresa matriz que se plantea, entre otras opciones, la venta total o parcial de la compañía. Dentro del grupo, la filial de móviles comunicó al mercado que en el 2005 ganó 1.919 millones de euros, un 13,4% más. En España, durante el pasado ejercicio, y en un mercado fuertemente competitivo, captó un millón de líneas nuevas, hasta sumar 19,89 millones de clientes (9,1 millones en prepago y 10,7 millones de contrato). El consejo de administración de Telefónica -dueña del 59,9% de TPI, valorado en unos 1.800 millones de euros-, comunicó que está explorando distintas «alternativas estratégicas», que pasan por la venta total o parcial de su participación. La Comisión del Mercado de Valores suspendió la cotización de la compañía hasta que esa información se difundió. Las cuentas públicas de las administraciones españolas -Estado, Seguridad Social, autonomías y ayuntamientos- se cerraron en el 2005 con un superávit próximo a los 10.000 millones de euros, cifra equivalente al 1,1% del Producto Interior Bruto. La previsión inicial del Gobierno era que los «números rojos» se limitarían al 0,1% del PIB, pero la administración del Estado y la Seguridad Social han mejorado sensiblemente sus registros. El positivo saldo fue confirmado este martes por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, quien destacó la ejecución presupuestaria del pasado ejercicio como un «hito histórico» en la etapa democrática. En un año en el que se hicieron compatibles, dijo, una fuerte capacidad de recaudación con un gasto selectivo, Finlandia fue el único país de la zona euro que rivalizó con España en el pleno saneamiento de las cuentas públicas. En el 2005, y esta es una novedad relevante, no hubo que echar mano de la «ayuda contable» del sistema de la Seguridad Social para cuadrar los números. La contribución positiva del saldo de ingresos y gastos del Estado, un superávit de 3.536 millones de euros, fue equivalente al 0,39% del PIB -cuando inicialmente se había previsto un déficit del 0,5%- y compensó los números rojos de las comunidades autónomas -el 0,29% de esa magnitud- así como el déficit del 0,14% de las corporaciones locales. Más aún, si el Estado no hubiera tenido que contribuir con 1.092 millones de euros adicionales a que las comunidades autónomas pudieran hacer frente a los problemas de la financiación sanitaria, su excedente hubiera alcanzado 4.628 millones de euros. Con todo, la aportación a la sanidad se vio compensada con los menores pagos por intereses de la deuda, a causa de la renegociación y el bajo nivel del precio del dinero. Cautelas Los ingresos tributarios, desglosó Solbes, crecieron el 14,1%, la tasa más elevada desde 1989 y 6,2 puntos más de lo inicialmente previsto. Pero el vicepresidente hizo una llamada a la cautela y advirtió de que no hay garantías de que una evolución similar se vaya a producir en el 2006. En su opinión, esa tasa de avance debe considerarse esporádica, y no es razonable esperar que se prolongue en el tiempo. El incremento recaudatorio sea consecuencia de la pujanza económica, como se desprende de su composición. La recaudación por IRPF creció ligeramente por encima del promedio, un 14,7%, pero las plusvalías derivadas de la venta de inmuebles y acciones tuvieron un avance del 19,2%, en tanto las retenciones por rentas del trabajo aumentaron el 12,7%, una décima menos que las correspondientes a rentas de capital. No sorprende que la recaudación por el Impuesto de Sociedades registrara un incremento del 24,9%.