El nuevo saldo comercial de China será gigantesco y triplicará al del2004
El comercio de China no ha podido empezar mejor el año, ya que en el primer trimestre arrojó un saldo comercial positivo de 23.310 millones de dólares, un 41,4% más que en el 2005 en el mismo periodo. De este total, sólo 11.190 millones corresponden a marzo, casi el doble (+98,5%) que hace un año, según el Ministerio de Comercio, cuyos datos muestran que la salud de la balanza comercial del gigante asiático sigue siendo excelente. Las exportaciones crecieron un 26,6% en el trimestre, frente al 24,8% de las importaciones, pese que la tendencia parecía que iba a invertirse a finales del 2005. Estas cifras hacen suponer que los resultados de este año superarán con creces el saldo comercial del 2005: un saldo positivo de casi 102.000 millones de dólares, tras deducir los 660.120 millones de importaciones de los 762.000 millones de exportaciones, es decir, el triple que en el 2004. En los últimos años, China se ha convertido en uno de los principales actores del comercio mundial de bienes y servicios. Entre el 2000 y el 2004, la participación de China en el mercado mundial se duplicó, convirtiéndose en el 2004 en el tercer mayor comerciante de mercancías del planeta. Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), a la que el gigante asiático se adhirió en el 2001, la política de apertura que empezó a aplicar Pekín a partir de 1978 ha permitido multiplicar por nueve la riqueza por habitante, y reducir a menos de un tercio el número de personas que viven con menos de dos dólares al día. Milagro con explicación Pero muchos socios de China consideran que este milagro tiene una explicación: el férreo control de su moneda, el yuan, que se encuentra por debajo del que sería su valor real. Uno de los más críticos es Estados Unidos, cuya balanza comercial con el gigante asiático arrojó el año pasado un saldo a favor de China de más de 200.000 dólares. Este será sin duda uno de los principales asuntos en la agenda cuando el presidente de China, Hu Jintao, visite EE.?UU. del 18 al 21 de abril. Su homólogo estadounidense, George W. Bush, ya le ha advertido que espera una declaración suya sobre la política de tipos de cambio de China y le ha conminado a que respete las reglas del juego. «China es un país que puede mostrar al resto del mundo que ser un socio comercial que respeta las reglas del juego quiere decir algo», ha dicho Bush.