Los nuevos acuerdos son consecuencia de la nacionalización de los hidrocarburos
Repsol firma contratos con Bolivia que garantizan inversiones rentables
Evo Morales promete seguridad jurídica a la petrolera y califica a España de «socio estratégico» De la Veg
Los representantes de las petroleras firman los acuerdos con el Gobierno boliviano
Repsol YPF y otras ocho petroleras extranjeras con presencia en Bolivia han sellado sus nuevos contratos con el Gobierno de Evo Morales. Pactos que les garantizan su permanencia en el país andino durante los próximos años. Los acuerdos, consecuencia de la nacionalización de los hidrocarburos decretada el pasado 1 de mayo por Morales, reportarán a las arcas bolivianas ingresos millonarios puesto que obligan a las multinacionales a pagar impuestos por valor de hasta el 82% del petróleo y el gas que extraigan. La firma presidida por Antonio Brufau afirmó que la rentabilidad de sus inversiones pasadas y futuras en Bolivia está «garantizada». En un escueto comunicado, Repsol YPF, que no detalló los pormenores (duración e impuestos a pagar) del nuevo contrato, destacó que el pacto «está en línea con el compromiso público del presidente de Bolivia de garantizar un marco de seguridad jurídica para sus inversiones». Algo que la petrolera consideró «imprescindible» para el desarrollo de su actividad en el país y que el propio Morales, que presentó los acuerdos como una victoria ante el pueblo boliviano, se comprometió a respetar. Las nuevas condiciones, añadió, permitirán nuevos proyectos de inversión «que redundarán en un mayor bienestar para la sociedad boliviana». Desde octubre de 1997, Repsol YPF ha invertido en Bolivia 910 millones de euros. Desembolsos que, apuntó la petrolera, le han convertido en uno de los principales contribuyentes fiscales de Bolivia, con 994 millones aportados por impuestos directos, patentes sobre el dominio minero, regalías y participaciones. La empresa genera en el país 300 empleos directos y otros 3.000 indirectos en sus 32 bloques (7 de exploración y 25 de explotación), que suman una superficie de 11.500 metros cuadrados. Exultante Exultante y enfundado en su inconfundible jersey a franjas azul, blanco y rojo, Evo Morales se felicitó por los pactos. Bajo un inmenso panel en el que se podía leer «Nacionalización, ni un paso atrás; Bolivia cambia y Evo cumple», el mandatario se dirigió al pueblo al que agradeció su lucha. Una pelea que, dijo, ha tenido su recompensa. «Todo es posible cuando existe la determinación de cambiar la historia y la patria; Misión cumplida», señaló. Según sus cuentas, las nuevas condiciones reportarán al país cerca de 1.000 millones de euros anuales. «Con estos contratos queremos resolver los problemas económicos del país; sentamos soberanía sobre nuestros recursos sin expulsar ni expropiar a nadie: esta es la nacionalización sin indemnización», sentenció. Morales insistió en que las diez petroleras afectadas (la víspera firmaron la franco-belga TotalFina Elf y la estadounidense Vintage) tendrán todas las garantías legales en el desarrollo de su trabajo. «Se va a respetar lo que siempre se ha pedido, la seguridad jurídica; jamás vamos a violar estos contratos», aseguró.