El avance del 1,8% en la tasa interanual es el más reducido desde 1998
La nula inversión y el frenazo del consumo paralizan la economía
Zapatero insiste en que España «resiste mejor» que el conjunto de la zona euro
La crisis se instala en la economía española, que apenas creció una décima en el segundo trimestre del año respecto al primero. Para encontrar una tasa más baja hay que remontarse al año 1993, la etapa de recesión que sucedió a los fastos de la Expo y los Juegos Olímpicos de Barcelona. El Instituto Nacional de Estadística confirmó ayer el dato, así como el avance del 1,8% en la comparación interanual, el más reducido del último decenio. Frenazo del consumo doméstico, desplome de la inversión y de la actividad en la industria son los indicadores más negativos, que se suman al ya conocido hundimiento del ladrillo . Entre abril y junio, las familias frenaron en seco su gasto de consumo, que apenas creció en un año el 1,2%, un punto menos que doce meses antes. Inquietos por la evolución del empleo, la pérdida de valor de sus viviendas, y el notable encarecimiento de la cesta de la compra, los hogares adquirieron menos bienes duraderos, economizaron en sus gastos de ocio y expresaron niveles de confianza cada vez más bajos. Peor aún, la inversión cayó, en tasa anual, el 0,2%, porque ningún otro sector pudo compensar el hundimiento de la construcción, que cayó a plomo el 2,4%. Aunque los desembolsos en bienes de equipo todavía aumentaron el 2,3%, ese porcentaje es la mitad que un año antes. El único dato positivo del segundo trimestre fue la evolución del sector exterior, que aportó tres décimas al crecimiento. Desde el año 2001 no ocurría algo similar. Pero la composición de esta trayectoria no invita al optimismo de cara al futuro: el avance interanual de las importaciones en un 2,3% -casi la mitad del 6,2% de un año antes- es un reflejo de la desaceleración de la economía. Las exportaciones todavía crecieron a un ritmo anual del 4,1%, con una reducción de dos décimas, si bien esa evolución incorpora el encarecimiento de la factura del crudo. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero admitió en Vigo que el avance económico «es pequeño», pero el Gobierno insiste en que España «resiste mejor» que el conjunto de la zona euro. El dato adelantado por la Oficina estadística comunitaria ya reveló que el PIB de los Quince socios de la moneda europea pudo caer dos décimas de abril a junio. De confirmarse ese descenso, tampoco sería para celebrarlo, ya que el 70% de las exportaciones españolas tiene como destino el resto de los países del área común. Flaco consuelo puede suponer el retroceso del PIB alemán, francés o italiano en estos momentos. David Vegara, secretario de Estado de Economía, todavía consideró «posible» que España cumpla el objetivo corregido a la baja que fija el crecimiento del PIB para este año en una media anual del 1,6%.