Gazprom ordenó a primera hora el reinicio del bombeo, pero dos horas después se bloqueó
Rusia y Moscú se culpan mutuamente del fracaso en la reanudación del gas
Desde el consorcio ruso se acusa a Kiev de impedir el tránsito hacia el resto de Europa
moscú
Rusia y Ucrania se acusaron ayer mutuamente del fracaso de la reanudación de los suministros de gas ruso a Europa tras seis días de total interrupción que ha afectado gravemente a los consumidores europeos, en especial a los países balcánicos.
Todo parecía ir por buen camino cuando, tal y como se había anunciado, el consorcio gasístico ruso Gazprom ordenó a las 10.00 hora de Moscú (07.00 GMT) la reanudación del transporte de gas y quince minutos más tarde la estación de Sudzha, en la frontera con Ucrania, comenzó a bombear el carburante hacia el país vecino.
La televisión rusa mostró imágenes de cómo un responsable de Gazprom impartía las instrucciones para reanudar el suministro, que Moscú consideraba «de prueba», antes de restablecer plenamente el paso de carburante a Europa.
Gazprom tenía previsto inyectar ayer 76,6 millones de metros cúbicos gas en el sistema de transporte ucraniano para los consumidores de los Balcanes, Moldavia y Turquía. Rusia había advertido de que la reanudación de los suministros través de Ucrania, por donde pasa cerca del 80% del gas que vende a Europa, sería paulatina y dependería de que el volumen de carburante llegara íntegramente a los consumidores. Habían transcurrido poco más de un par de horas desde el comienzo de la reanudación del bombeo, cuando el vicepresidente de Gazprom, Alexandr Medvédev, denunció que Ucrania había bloqueado el tránsito de los suministros.
«No podemos ir contra la física: si el sistema está cerrado no podemos suministrar gas», dijo Medvédev, citado por la agencia oficial rusa Itar-Tass, tras explicar que Ucrania «no abrió el gasoducto para el tránsito».